Bombardeos nocturnos en varias localidades del sur libanés

NewsITe
Al menos 14 personas murieron y otras 47 resultaron heridas tras una serie de ataques aéreos israelíes registrados durante la noche y la madrugada del miércoles en el sur del Líbano, según datos oficiales difundidos por el Ministerio de Salud Pública libanés. Los bombardeos se concentraron en distintas localidades de las regiones de Sidón, Tiro y Nabatieh, donde se reportaron viviendas destruidas, daños en infraestructura civil y gran tensión entre la población.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia, en la localidad de Adloun, distrito de Sidón, un ataque dejó cuatro personas muertas y una herida. En paralelo, un bombardeo sobre un departamento en el campamento de refugiados de Mieh Mieh provocó la muerte de dos personas y heridas a otras cuatro, agravando la ya delicada situación humanitaria de los refugiados en la zona.
En la ciudad costera de Tiro, un impacto en la rotonda de Al-‘Alam causó 24 heridos, muchos de ellos trasladados de urgencia a hospitales locales que operan bajo fuerte presión por la cantidad de víctimas. Más al este, en Habboush, en el distrito de Nabatieh, se registraron tres fallecidos y 18 heridos como consecuencia de otro ataque aéreo.
Poco después de la medianoche, un nuevo bombardeo sobre una vivienda situada entre las localidades de Zawtar al-Sharqiya y Zawtar al-Gharbiya causó la muerte de dos personas. En Batouliyeh, otra casa alcanzada por proyectiles dejó un muerto y un herido, según el detalle difundido por las autoridades sanitarias libanesas, que alertan sobre la dificultad para acceder a ciertas zonas debido a los continuos ataques.
Paramédicos bajo fuego y balance de víctimas
El Ministerio de Salud Pública informó además que dos paramédicos fallecieron cuando la motocicleta en la que se desplazaban fue alcanzada mientras se dirigían a una misión de rescate en Nabatieh. Con estas muertes, asciende a 42 el número de trabajadores de emergencia fallecidos desde el 2 de marzo, lo que exhibe el riesgo permanente al que se enfrentan los equipos de socorro en el terreno.
Organismos humanitarios y autoridades locales han advertido sobre el impacto de los bombardeos en la red sanitaria del sur del país, donde hospitales y centros de salud trabajan al límite de su capacidad. La combinación de heridos graves, desplazamiento de familias y daños en caminos y servicios básicos complica la respuesta ante la escalada de violencia.
Respuesta de Hezbolá y ataques contra objetivos israelíes
En respuesta a los ataques, el movimiento chiita Hezbolá afirmó haber lanzado cohetes y drones contra concentraciones de tropas y vehículos israelíes, asegurando haber causado bajas entre los soldados. Si bien el número de víctimas del lado israelí no fue confirmado de manera independiente, el cruce de fuego alimenta el temor a una mayor expansión del conflicto a lo largo de la frontera entre Israel y el Líbano.
- Hezbolá reportó ataques con cohetes y drones sobre posiciones militares israelíes.
- Israel señaló haber bombardeado gasolineras y un supuesto centro de mando de Hezbolá en Beirut.
- Autoridades libanesas denuncian un aumento sostenido de víctimas civiles y daños en infraestructura.
Por su parte, el ejército israelí confirmó haber llevado adelante ataques nocturnos en territorio libanés, entre ellos bombardeos contra gasolineras y un edificio que, según indicó, funcionaría como centro de mando de Hezbolá en el suburbio sur de Beirut. Estas operaciones se enmarcan en la tensión creciente en la región, en un contexto de intercambios de fuego casi diarios a lo largo de la frontera.
Las autoridades sanitarias libanesas advierten que el incremento de ataques en zonas pobladas incrementa el número de víctimas civiles y pone bajo enorme presión al sistema de salud en el sur del país.
En medio de este escenario, la comunidad internacional sigue con atención la evolución de los acontecimientos y renueva los llamados a la desescalada. Mientras tanto, las poblaciones del sur del Líbano intentan sobrellevar la crisis entre sirenas de alarma, evacuaciones y la incertidumbre sobre nuevos ataques en las próximas horas.

