Imputación por exhibiciones obscenas en un comercio de Cipolletti

NewsITe
Un hombre fue formalmente imputado en la ciudad rionegrina de Cipolletti, acusado de realizar exhibiciones obscenas frente a una comerciante y a la hija de esta, en un hecho que reaviva el debate sobre el abordaje judicial de los casos de acoso en espacios públicos y comerciales.
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Río Negro, el episodio ocurrió en un local ubicado en la zona noroeste de la ciudad. El acusado habría ingresado al comercio y, una vez dentro, se habría bajado los pantalones para tocarse los genitales frente a la mujer que atendía el negocio, mientras en el lugar también se encontraba la hija de la comerciante.
Ante la situación, la joven pidió ayuda a los gritos, lo que generó la reacción de personas que se encontraban en las inmediaciones. El sospechoso intentó escapar del lugar luego de cometer el hecho, pero fue interceptado a pocos metros del comercio, según indicaron las fuentes judiciales.
Tras la intervención policial, el hombre fue puesto a disposición de la Justicia y se llevó adelante una audiencia de formulación de cargos. En esa instancia, el fiscal interviniente imputó al acusado por el delito de exhibiciones obscenas, figura contemplada en el Código Penal argentino para sancionar conductas de contenido sexual realizadas en espacios públicos o ante terceros sin su consentimiento.
Medidas judiciales y alcance de la imputación
Durante la audiencia, el juez de Garantías que entiende en la causa avaló el planteo del Ministerio Público Fiscal y dio por formalizada la imputación. La defensora del acusado no objetó la calificación legal propuesta por la fiscalía, por lo que el proceso continuará bajo esa carátula mientras se avanza con la investigación.
Como medida de protección para la víctima y su entorno, el magistrado impuso una restricción perimetral de al menos 500 metros. Esto implica que el imputado no podrá acercarse al comercio ni al domicilio de la comerciante y, en la práctica, deberá abandonar el barrio en el que residía hasta el momento del hecho.
- Restricción de acercamiento de 500 metros respecto de la víctima.
- Obligación de presentarse una vez por semana en una comisaría.
El juez también ordenó que el imputado se presente periódicamente en una seccional policial, al menos una vez por semana, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las medidas cautelares y asegurar su sujeción al proceso judicial.
Fuentes judiciales remarcan que este tipo de causas buscan enviar un mensaje claro sobre la intolerancia social y penal frente a los hechos de acoso y exhibiciones de carácter sexual en espacios públicos.
La investigación continuará con la recolección de pruebas, testimonios y eventuales pericias, mientras se evalúa si corresponde avanzar hacia un juicio oral o la aplicación de otras vías procesales previstas por la normativa provincial y nacional.

