Washington propone a Irán una hoja de ruta para desescalar el conflicto.

Estados Unidos hizo llegar a Irán una propuesta de 15 puntos con el objetivo de alcanzar un alto el fuego duradero y abrir una nueva etapa de negociación en medio de la creciente tensión regional. El documento, al que accedieron medios internacionales y fuentes diplomáticas consultadas por Noticias Argentinas, fue canalizado a través de la mediación de Pakistán y Egipto, dos actores que en los últimos meses reforzaron su rol como puentes entre Washington y Teherán.
De acuerdo con los primeros trascendidos, la hoja de ruta norteamericana pone el foco en el alivio progresivo de sanciones económicas sobre Irán, condicionado al cumplimiento de compromisos verificables. El esquema incluye cooperación en materia de energía nuclear de uso civil, supervisada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y un cronograma para el desmantelamiento controlado de partes sensibles del programa nuclear iraní.
El borrador también contempla límites estrictos al desarrollo y alcance de misiles balísticos, punto central de la preocupación de las potencias occidentales y de varios países de la región. A cambio, Estados Unidos se comprometería a garantizar la libre navegación por el estratégico Estrecho de Ormuz, corredor por donde transita una parte sustancial del comercio mundial de petróleo, y a evitar nuevas escaladas militares que puedan impactar en el mercado energético global.
Desde los despachos de la mediación egipcia, el plan fue descrito como una plataforma de “entendimiento global” que trasciende el plano nuclear, ya que busca sentar las bases para un esquema de seguridad regional más amplio. Según analistas consultados, un acuerdo de este tipo podría abrir la puerta a contactos diplomáticos más fluidos y a la reincorporación gradual de Irán a circuitos comerciales y financieros internacionales.
Una cumbre clave prevista en Pakistán
El objetivo inmediato de los mediadores es concretar una cumbre presencial en territorio paquistaní este mismo viernes, en la que participarían representantes de alto nivel de Estados Unidos e Irán. La logística es compleja: para que el encuentro pueda realizarse en tiempo y forma, la delegación norteamericana debería iniciar en cuestión de horas su viaje desde Washington hacia Asia del Sur.
Fuentes paquistaníes citadas por la agencia Associated Press explicaron que el encuentro, de concretarse, se desarrollaría bajo estrictas medidas de seguridad y con una agenda centrada en tres ejes: la reducción de hostilidades, el diseño del mecanismo de verificación nuclear y la hoja de ruta para el levantamiento gradual de sanciones.
Especialistas en política internacional remarcan que, más allá del resultado concreto de esta ronda, el solo hecho de volver a reunir a delegaciones de ambos países en una misma mesa supone un giro relevante tras años de desencuentros, amenazas cruzadas y ruptura de canales formales de diálogo. Una eventual foto conjunta en Islamabad sería leída por los mercados y por los aliados de ambas partes como una señal de que existe margen para la diplomacia, aun en un contexto altamente volátil.
Por ahora, tanto Washington como Teherán evitan pronunciamientos públicos de fondo y se limitan a confirmar que continúan las gestiones diplomáticas. La atención internacional se concentra ahora en Pakistán, donde podría definirse si la propuesta de 15 puntos se transforma en un verdadero punto de inflexión o queda como un intento más en la larga lista de iniciativas frustradas en la región.

