La Mona Jiménez y un duro recuerdo de la dictadura

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Carlos “La Mona” Jiménez, uno de los máximos referentes del cuarteto cordobés, volvió a relatar un episodio clave de su vida marcado por la violencia institucional durante la última dictadura militar en la Argentina. El artista recordó el momento en que fue detenido por las fuerzas de seguridad, según contó en un testimonio difundido a través de la red social X, y subrayó que el único motivo fue su actividad musical y el género que representaba.
El cantante describió el lugar al que fue trasladado y cómo volvió a toparse con ese espacio años más tarde. “Cuando vi esto, dije: ‘Mirá, parece que aquí estuve preso’”, recordó, al evocar el pasillo por el que lo condujeron hasta una dependencia donde quedó retenido. “Ahí te llevaban, te metían”, señaló, aludiendo al accionar represivo de aquellos años.
Jiménez precisó que una de esas detenciones se prolongó por un periodo especialmente largo: “Estuve un año y ocho meses”, relató, dando cuenta de la dimensión del hostigamiento que sufrieron artistas populares durante el terrorismo de Estado. Mientras él permanecía detenido, su entorno más cercano también padecía la incertidumbre y el miedo. “Juanita me esperaba en la Plaza San Martín durante toda la noche hasta que me soltaran”, rememoró, poniendo en foco el sufrimiento de sus afectos.
El cuarteto bajo sospecha en tiempos de censura
En su testimonio, el músico puntualizó que la persecución estaba directamente vinculada con el cuarteto, un género que, por entonces, era mirado con prejuicio por sectores del poder. “¿Por qué? Por cantar cuarteto solamente. Cuarteto era mala palabra”, dijo, al recordar cómo se estigmatizaba tanto a la música como a su público. Y citó de manera cruda el modo en que era tratado: “Era que cante un negro de mierda para hacer divertir a los otros negros de mierda”.
Las palabras de La Mona reflejan no solo su historia personal, sino también la discriminación de clase y de origen que pesaba sobre las expresiones culturales populares. En ese contexto, el cuarteto era asociado a los sectores trabajadores y marginados, y muchas veces se lo intentó silenciar o deslegitimar. Su voz, décadas después, suma un testimonio más al mapa de relatos sobre la represión ejercida contra el mundo de la cultura durante la dictadura.
Vocación, resistencia y memoria
A pesar de las detenciones, la violencia y el desprecio, Jiménez reivindicó su vocación artística y el vínculo con su público. “Me hacía feliz, porque yo siempre hice cantar 20 minutos a la gente que más necesitaba en ese momento”, afirmó. La frase resume la manera en la que el cuarteto funcionó como refugio, celebración y resistencia para miles de personas que atravesaban tiempos de miedo e incertidumbre.
- La Mona Jiménez es uno de los mayores íconos del cuarteto cordobés, con más de cinco décadas de trayectoria.
- Su testimonio se suma a los relatos de artistas que fueron perseguidos durante la última dictadura militar.
- El cuarteto, hoy declarado Patrimonio Cultural de Córdoba, fue durante años objeto de prejuicios y estigmatización.
“Por cantar cuarteto solamente. Cuarteto era mala palabra”, recordó Carlos “La Mona” Jiménez sobre su detención en dictadura.
En cada aniversario del golpe de Estado de 1976, historias como la de La Mona Jiménez vuelven a cobrar relevancia. No solo iluminaron lo que ocurrió con los artistas y la cultura popular, sino que también contribuyen a sostener las banderas de memoria, verdad y justicia, fundamentales para que esos hechos no se repitan.

