La frase que reveló el plan represivo de la última dictadura

NewsITe
En diciembre de 1979, en plena última dictadura cívico-militar, una conferencia de prensa en Buenos Aires dejó una de las frases más estremecedoras de la historia argentina. Consultado por el periodista de la Agencia Noticias Argentinas (NA) José Ignacio López sobre el destino de las personas buscadas desesperadamente por sus familias, el dictador Jorge Rafael Videla respondió: “No está ni muerto ni vivo, está desaparecido”.
Aquel mensaje, pronunciado luego de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y tras un llamado público del papa Juan Pablo II en defensa de los desaparecidos en América Latina, dejó al descubierto la lógica criminal del régimen. Lejos de tratarse de una expresión aislada, la frase condensó el esquema represivo basado en secuestros ilegales, torturas sistemáticas en centros clandestinos de detención y los llamados vuelos de la muerte, en los que personas detenidas eran arrojadas al mar o a los ríos.
“Frente al desaparecido, mientras esté como tal, es una incógnita (…). No está ni muerto ni vivo, está desaparecido”, insistió Videla ante la prensa, intentando revestir de un supuesto lenguaje técnico lo que en realidad era la decisión planificada de borrar toda huella de miles de víctimas. Años más tarde, los juicios de lesa humanidad terminarían de confirmar el alcance de esa política de Estado.
El rol de José Ignacio López y la recuperación del archivo
Décadas después, el historiador Felipe Pigna reconstruyó aquel momento en el documental Memoria para Construir. Al revisar archivos oficiales, halló el registro audiovisual completo de la conferencia, una “perla” que, según reconoció, había pasado durante mucho tiempo sin el debido reconocimiento hacia quien formuló la pregunta que incomodó al dictador.
Pigna destacó la valentía profesional de López, quien se respaldó explícitamente en las palabras que Juan Pablo II había pronunciado pocos meses antes en la Plaza San Pedro, al reclamar por los desaparecidos de Chile y Argentina. Ese gesto permitió al periodista interpelar directamente al jefe del régimen en nombre de una autoridad moral mundial, en un contexto de censura, persecución y riesgo personal para quienes desafiaban al poder.
El archivo muestra a Videla de civil, presentando lo que describía como una “nueva etapa del Proceso”, cuando la pregunta de López lo obliga a salir del guion. Los gestos nerviosos, la incomodidad y la respuesta final dejan en evidencia la contradicción entre el discurso oficial y la maquinaria clandestina de represión que operaba en las sombras.
De la dictadura a la democracia: ética periodística y memoria
Tras el fin del terrorismo de Estado y el regreso de la democracia en 1983, la figura de José Ignacio López se consolidó como referencia de ética profesional y compromiso con la libertad de prensa. Su trayectoria en medios nacionales y su posterior designación como vocero presidencial de Raúl Alfonsín lo ubicaron en un lugar clave en la relación entre el Estado democrático, los periodistas y la sociedad.
“La prensa tiene un papel en la democracia y una función que cumplir en el funcionamiento de las instituciones: como vocero es representar la voz del presidente ante los periodistas y como periodista estar al servicio de la opinión pública y la libertad de expresión”, sostuvo López al reflexionar sobre su propia experiencia, marcada por aquel intercambio con Videla que atravesó la historia.
A más de cuatro décadas de aquellos años, la pregunta de José Ignacio López y la respuesta de Videla siguen siendo un testimonio fundamental para comprender la dimensión del plan represivo y la importancia de la memoria, la verdad y la justicia en la Argentina. Recordar ese episodio es también reivindicar el rol del periodismo en la defensa de los derechos humanos y de la democracia.
“Lograste tu objetivo, que era incomodarlo y que diga lo que tenía que decir, que fue tremendo. Que era lo que ellos pensaban y lo que ellos hicieron”, le dijo Felipe Pigna a López al rescatar aquel histórico intercambio.

