El Índice Bondi revela la radiografía del sistema de transporte

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El último relevamiento del Índice Bondi del AMBA, correspondiente a febrero de 2026 y elaborado por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), expone un dato que rara vez se menciona: el costo real de cada boleto de colectivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires asciende a $1.922 con IVA, muy por encima de la tarifa mínima actual de $700.
Este desfasaje muestra con crudeza el peso de los subsidios en el sistema de transporte público. Si se eliminaran las compensaciones estatales, el pasaje debería costar casi el triple de lo que hoy paga el usuario, lo que reabriría el debate sobre quién financia el servicio y cómo se distribuye el esfuerzo entre el Estado, las empresas y los pasajeros.
Según el informe, el costo mensual de mantenimiento del sistema de colectivos del AMBA alcanza los $387.270,60 millones. En contraste, los ingresos reconocidos por el Estado se ubican en $298.433,63 millones, según datos difundidos por la Agencia Noticias Argentinas. La brecha resultante es de $88.836,97 millones, un rojo que —de acuerdo con el sector empresario— repercute directamente en la calidad del servicio.
La AAETA advierte que este desfinanciamiento tiene efectos concretos: se resienten la frecuencia de los servicios, la seguridad de las unidades, las condiciones laborales y la renovación de la flota. En la práctica, esto se traduce para los usuarios en mayores tiempos de espera, colectivos más deteriorados y recorridos cada vez más tensionados por la demanda.
Cuánto debería costar el boleto sin impuestos
El estudio también desglosa el valor del pasaje sin la carga impositiva. En ese caso, el costo real del boleto se ubica en $1.739,36 por pasajero. Frente a ese valor, la suma entre la compensación estatal y el precio que paga el usuario da como resultado $1.647,63. Aun así, las empresas registran una pérdida promedio de $182,63 por viaje.
Ese número, subraya el Índice Bondi, evidencia la fragilidad económica de un sistema que combina tarifas políticas, alta dependencia de subsidios y costos crecientes en combustibles, salarios, repuestos y mantenimiento. Para los empresarios, la discusión de fondo no es solo cuánto se paga, sino cómo garantizar un modelo sostenible en el tiempo.
Diferencias de costos según la jurisdicción
El relevamiento de la AAETA también permite observar cómo varía el costo real del boleto según la jurisdicción dentro del AMBA. Aunque el usuario percibe una tarifa unificada o similar, el gasto por viaje cambia de acuerdo con el tipo de línea y el ámbito en el que opera.
- En las líneas de carácter nacional, el costo real del boleto llega a $2.215 por pasajero.
- En la Ciudad de Buenos Aires, el costo se ubica en torno a los $1.912.
- En el conurbano de la Provincia de Buenos Aires, el pasaje real alcanza los $1.758.
- En los municipios bonaerenses, el costo promedio desciende a unos $1.586 por viaje.
Estos valores conforman el promedio general del AMBA que da origen al Índice Bondi. El informe remarca que las diferencias responden a variables como la extensión de los recorridos, la densidad de pasajeros, la infraestructura disponible y los costos operativos específicos de cada zona.
“Detrás del boleto que paga el usuario hay un costo mucho más alto que hoy se cubre, en buena medida, con subsidios. El desafío es sostener el servicio sin deteriorar su calidad”, señalan desde el sector empresario.
Mientras el debate por las tarifas y los subsidios al transporte sigue en agenda, el Índice Bondi aporta una fotografía precisa del “número oculto” del colectivo en el AMBA: un sistema que, detrás del valor que muestra la SUBE, arrastra un delicado equilibrio financiero que impacta de lleno en la vida cotidiana de millones de pasajeros.

