Es el tipo de cultivo más afectado por la sequía de este verano. Muchos productores adelantan la cosecha, para evitar más pérdidas.

Los maíces de siembras tempranas han sido el tipo de cultivo más afectado en la actual campaña agrícola. Y la “película de suspenso y terror” no termina. En diciembre pedían agua a gritos y en enero soportaron el calor tipo “soplete de fuego” que llegó a los 40° de temperatura. Y en los últimos días, las antes esperadas lluvias parecen otro castigo, porque le quitan estabilidad a las plantas, que se vuelcan, y aumentan la humedad cuando los granos deben ir secándose.
En ese contexto, muchos productores están adelantando la cosecha con “humedades por encima de los límites de comercialización porque los lotes se están volcando”, advirtió la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Con un avance del 22% en la recolección del cereal, “los rindes cosechados hasta ahora no son nada buenos. En suelos costeros de Cañada de Gómez arañan los 30 quintales por hectáreas y en otros apenas alcanzan los 50 qq/ha.”, menos de la mitad de un año nnormal.
Una lamentable curiosidad es que “los camiones se llenan al tope, pero no pesan”, según reflejan los asesores. La sorpresa es que el peso es inferior a lo que esperaba.
Rindes por el piso
En Rojas, norte bonaerense, los primeros lotes trillados son los peores y están arrojando 40 qq/ha. Pero lo que sigue tampoco es bueno, porque esperan que la media zonal sea de 60 qq/ha.
Un poco más al arriba en el mapa, en el sur de las provincias de Santa Fe y Córdoba, el panorama es apenas menos peor. En El Trébol estiman mejores rindes, entre 80 a 90 qq/ha, al igual que en Monte Buey con 75 a 85 qq/ha. Pero son productividades muy inferiores a las que se manejan en el área.

