Brasil, en el centro del debate global por las especies migratorias

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La ciudad de Campo Grande, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, es desde este lunes el epicentro de la discusión mundial sobre la protección de las especies migratorias. Allí se desarrolla la 15ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (COP15), con la presencia de delegaciones de más de 130 países y alrededor de dos mil participantes.
El encuentro, que se extenderá hasta el 29 de marzo, tiene como eje central definir nuevas medidas para resguardar a las especies que se desplazan a través de fronteras, así como sus hábitats y rutas de migración. La conferencia es presidida por João Paulo Capobianco, secretario ejecutivo del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, quien remarcó el rol estratégico del país como corredor biológico para aves, mamíferos, peces y otros grupos animales.
Brasil cumple una función clave como área de descanso, alimentación y reproducción de numerosas especies migratorias. En ese contexto, las 133 partes de la convención están llamadas a revisar el estado de conservación de esas poblaciones y acordar decisiones conjuntas que permitan sostener los patrones migratorios y frenar la pérdida de biodiversidad a escala global.
Lula anunció la ampliación de áreas protegidas
En la sesión de apertura, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva utilizó la tribuna de la COP15 para anunciar la ampliación de áreas protegidas en el bioma del Pantanal, uno de los humedales más grandes del planeta y refugio de una enorme diversidad de especies. El mandatario sostuvo que la comunidad internacional debe pasar de los discursos a la implementación de políticas concretas.
“El mundo ya no necesita más promesas. Necesita acciones efectivas para proteger la biodiversidad y garantizar el futuro de las próximas generaciones”, afirmó Lula ante los representantes internacionales.
Entre las medidas informadas se destacan la ampliación del Parque Nacional del Pantanal Matogrossense y de la Estación Ecológica de Taiamã, ambos en el estado de Mato Grosso, además de la creación de la reserva Córregos dos Vales do Norte, en Minas Gerais. Estas decisiones apuntan a fortalecer la protección de ambientes críticos para la reproducción, alimentación y descanso de especies que cruzan regularmente el territorio brasileño.
El jefe de Estado también hizo un llamado a reforzar la cooperación entre países para garantizar la protección integral de las especies migratorias. Advirtió que resulta insuficiente que una nación adopte medidas estrictas si, al atravesar una frontera, esos mismos animales se encuentran con territorios donde no hay controles ni políticas de conservación.
“No tiene sentido que un país proteja una especie si, al cruzar la frontera, esa misma especie queda desprotegida. La preservación exige responsabilidad compartida”, subrayó.
Qué se debate en la COP15 y por qué es clave
La CMS COP15 es el máximo órgano de decisión del tratado de Naciones Unidas dedicado de forma exclusiva a las especies migratorias. Funciona de manera similar a otras conferencias de las partes, como la COP30 sobre cambio climático, pero con un enfoque centrado en los animales que cruzan fronteras y en la conservación de sus corredores biológicos.
Durante las jornadas se revisan los avances en la implementación del convenio, se actualizan los listados de especies bajo protección y se definen prioridades para el próximo período. También se discuten nuevos acuerdos de cooperación regional, mecanismos de financiamiento y herramientas científicas para monitorear las poblaciones migratorias en un contexto de crisis climática y transformación acelerada de los ecosistemas.
Las especies migratorias incluyen mamíferos terrestres y marinos, aves, reptiles, anfibios, peces e insectos que realizan desplazamientos cíclicos y previsibles en busca de alimento, agua, condiciones climáticas favorables o sitios seguros de reproducción. Una característica central es que muchas de estas especies cruzan fronteras internacionales, lo que hace imprescindible la coordinación entre distintos gobiernos.
Según datos del Convenio sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), actualmente 1.189 especies están bajo su paraguas de protección: 962 aves, 94 mamíferos terrestres, 64 mamíferos acuáticos, 58 peces, 10 reptiles y un insecto. Una parte significativa de estos animales utiliza territorios brasileños en alguna etapa de su ciclo de vida, lo que otorga al país un rol de primera línea en la agenda global de conservación.
La discusión en Campo Grande se inscribe en un momento crítico para la biodiversidad. La pérdida de hábitat, la contaminación, la sobreexplotación de recursos y el cambio climático ponen en riesgo las rutas migratorias y amenazan la supervivencia de numerosas especies. Las decisiones que surjan de esta COP15 serán clave para definir el nivel de compromiso internacional en la próxima década.

