Teherán rechaza negociaciones y promete mantener la defensa

NewsITe
Irán desmintió de manera categórica las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien había asegurado que Washington y Teherán mantenían “conversaciones muy buenas y productivas” para resolver las hostilidades en Medio Oriente. Fuentes de seguridad iraníes, citadas por agencias locales, afirmaron que no existe ningún canal de diálogo, ni directo ni indirecto, y subrayaron que la prioridad del país seguirá siendo la defensa de su soberanía.
De acuerdo con lo reconstruido por la prensa iraní, Trump habría dado marcha atrás con un ataque contra centrales eléctricas e infraestructura crítica de Irán después de evaluar la posible respuesta de Teherán. Voceros vinculados al aparato de seguridad señalaron que las fuerzas iraníes ya habían preparado represalias contra instalaciones energéticas de toda Asia Occidental, lo que habría elevado el costo político, militar y económico de una ofensiva estadounidense.
Un alto funcionario iraní citado por la agencia semioficial Tasnim reiteró que “no hay negociación entre Irán y Trump” y vinculó el freno a una escalada militar con la presión que generan las tensiones en los mercados financieros y sobre los bonos de Estados Unidos y de países occidentales. Desde el inicio de la guerra, a fines del mes pasado, distintos mediadores intentaron acercar posiciones, pero Teherán respondió que “continuaremos la defensa hasta lograr la disuasión necesaria”.
El estrecho de Ormuz, punto crítico del conflicto
El estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas del comercio mundial de petróleo y gas, se transformó nuevamente en epicentro de la disputa. El representante iraní ante la Organización Marítima Internacional (OMI), Ali Mousavi, aseguró que las embarcaciones podrán transitar la zona siempre que exista coordinación previa con las autoridades iraníes, con la excepción de los buques de países considerados “enemigos”.
Mousavi remarcó que Irán está dispuesto a cooperar con la OMI y con otros Estados para reforzar la seguridad marítima y proteger a los marineros, pero exigió que se respete su integridad territorial y sus derechos soberanos. “La diplomacia sigue siendo prioridad para Irán. Sin embargo, es más importante que cese por completa la agresión”, advirtió, al responsabilizar a Estados Unidos e Israel por la actual inestabilidad en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
Amenazas cruzadas y riesgo para la infraestructura energética
En el plano político interno, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una severa advertencia: si Estados Unidos concreta un ataque contra las instalaciones energéticas iraníes, la respuesta incluirá ataques “irreversibles” sobre la infraestructura petrolera y eléctrica de toda la región. Según el dirigente, un escenario de ese tipo dispararía los precios del crudo por un período prolongado y pondría en jaque el abastecimiento energético global.
Las fuerzas armadas iraníes ya habían emitido mensajes similares. El Cuartel General Central Khatam al-Anbiya señaló que eventuales ataques contra centrales y redes de combustible iraníes serían respondidos con golpes contra instalaciones energéticas, sistemas de información y plantas desalinizadoras de Estados Unidos e Israel en Asia Occidental. En la misma línea, el exsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, había advertido que destruir la capacidad eléctrica de Irán podría “sumir a la región en la oscuridad en media hora”.
Respuesta militar y respaldo de milicias aliadas
En el terreno militar, Teherán defendió sus propios ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses e intereses israelíes en Medio Oriente como parte de su “derecho legítimo a la autodefensa”. El Ministerio de Relaciones Exteriores remarcó que el país respetó históricamente la libertad de navegación, pero sostuvo que la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv creó una “situación peligrosa” en el Golfo y en el estrecho de Ormuz.
En paralelo, grupos aliados de Irán incrementaron su accionar. La Resistencia Islámica en Irak, que nuclea a milicias proiraníes, afirmó haber realizado 21 operaciones contra “bases de ocupación” en Irak y la región durante el último fin de semana, utilizando decenas de misiles y drones. Autoridades de Bagdad confirmaron que la Base Victoria, en las cercanías del Aeropuerto Internacional de la capital iraquí, volvió a ser blanco de ataques con vehículos aéreos no tripulados, muchos de los cuales fueron interceptados por los sistemas de defensa.
Escalada regional y llamados a reducir tensiones
En medio de este contexto, el canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, mantuvo conversaciones telefónicas con su par turco, Hakan Fidan, para analizar la situación en Medio Oriente. Araghchi denunció ataques contra escuelas, hospitales y zonas residenciales en territorio iraní y reiteró la decisión de Teherán de defender “decisivamente” su integridad territorial. Fidan, por su parte, advirtió por las consecuencias regionales de una escalada y llamó a bajar las tensiones y fortalecer el diálogo entre Irán y los países vecinos.
“Continuaremos la defensa hasta lograr la disuasión necesaria”, fue el mensaje que Teherán hizo llegar a los mediadores internacionales, dejando en claro que, por ahora, el frente diplomático sigue supeditado a la lógica de la seguridad y la autodefensa.

