China insiste en la vía diplomática ante la escalada bélica

NewsITe
China ratificó que no abandonará sus esfuerzos de mediación en la crisis de Medio Oriente y advirtió que la prolongación de la guerra sólo traerá más sufrimiento para la población civil y un impacto creciente sobre la economía global. El mensaje fue transmitido por Zhai Jun, enviado especial del Gobierno chino para la cuestión de Oriente Medio, durante una conferencia de prensa brindada este lunes tras una gira por varios países clave de la región.
Según detalló el funcionario, el conflicto ya se cobró más de 21.000 víctimas, en un escenario de hostilidades que continúa expandiéndose territorialmente y tensiona las cadenas de suministro y el comercio mundial, en particular el energético. En ese contexto, Pekín busca posicionarse como un actor central en los intentos de desescalada y promotor de un alto el fuego inmediato.
Zhai subrayó que el pueblo chino otorga un valor primordial a la paz y que la política de Beijing hacia Medio Oriente se orienta a “promover la reconciliación y la paz”. Recalcó que, como “gran país responsable y amigo sincero de las naciones de la región”, China mantendrá una comunicación estrecha con todos los actores involucrados para reducir tensiones, facilitar acuerdos y crear puentes que permitan reanudar el diálogo político.
La metáfora de la “caja de Pandora” y el llamado al alto el fuego
En su exposición, el enviado especial utilizó la imagen de la “caja de Pandora” para describir los riesgos de la escalada militar. “Una vez abierta la caja de Pandora, causará enormes daños. Más combates no producirán un ganador, sino exclusivamente un sufrimiento inmenso para la gente de la región”, advirtió, en una clara señal de rechazo a la lógica de la confrontación prolongada.
De acuerdo con el balance presentado por Zhai, los gobiernos de Medio Oriente expresan una preocupación profunda por la continuidad de la guerra y coinciden en la urgencia de un alto el fuego inmediato. El diplomático sostuvo que existe un consenso regional sobre la necesidad de proteger a la población civil y de excluir de los ataques a la infraestructura esencial, en particular las instalaciones energéticas y los servicios básicos para la vida cotidiana.
Gira regional y contactos con los principales actores
Durante su reciente visita, el representante chino pasó por Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Kuwait. En esos países mantuvo reuniones con ministros de Asuntos Exteriores y con los secretarios generales del Consejo de Cooperación del Golfo y de la Liga Árabe. Según relató, en cada escala se analizaron los riesgos de una extensión del conflicto y las posibles vías diplomáticas para limitar sus efectos.
El funcionario también mantuvo conversaciones exhaustivas con representantes de Irán, actor clave en el equilibrio de fuerzas regional. Zhai explicó que los países de Medio Oriente reconocen que Teherán es un vecino ineludible y valoran la declaración iraní de no atacar a naciones vecinas. En esa línea, llamó a que las diferencias se canalicen a través del diálogo y la negociación política, evitando cualquier escalada que ponga en riesgo la seguridad colectiva.
Estrecho de Ormuz y seguridad energética global
Uno de los puntos centrales abordados en la gira fue la situación del estrecho de Ormuz, paso estratégico para el transporte de hidrocarburos y mercancías hacia los principales mercados mundiales. Zhai indicó que “todas las partes se oponen al cierre del estrecho de Ormuz”, al considerar que su eventual bloqueo tendría consecuencias “insoportables” para la seguridad energética global y la estabilidad de las cadenas de suministro.
- Los países de la región insisten en la protección de la infraestructura energética crítica.
- Existe un amplio rechazo a cualquier medida que derive en el cierre del estrecho de Ormuz.
- Se reclama salvaguardar la vida y la seguridad de la población civil en todos los frentes de conflicto.
“Más combates no producirán un ganador, sino exclusivamente un sufrimiento inmenso para la gente de la región”, advirtió Zhai Jun, enviado especial de China.
El enviado especial sostuvo que los gobiernos de Medio Oriente valoran positivamente la “justa posición” adoptada por China desde el inicio de la crisis y su labor constante de mediación diplomática. Según Zhai, existe una expectativa compartida de que Beijing asuma un papel todavía más activo para lograr la desescalada y encauzar negociaciones que conduzcan a un cese de hostilidades sostenible en el tiempo.
Con esta estrategia, China busca afianzar su presencia política en Medio Oriente y presentarse como un contrapeso diplomático en un tablero geopolítico cada vez más complejo, donde la estabilidad regional y la seguridad energética se han convertido en asuntos de alcance global.

