El pacto birregional avanza mientras sigue el debate judicial en Europa.

La Comisión Europea confirmó que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur comenzará a regir de manera provisional a partir del 1° de mayo, abriendo una nueva etapa en la relación entre ambos bloques. La decisión se toma mientras el Tribunal de Justicia de la Unión Europea analiza pedidos de revisión sobre la validez del tratado impulsados por países que se oponen al pacto.
En la Argentina, la entrada en vigencia provisional fue ratificada por el canciller Pablo Quirno, quien subrayó que el país fue el primero del Mercosur en completar los procedimientos internos necesarios. Según el funcionario, se trata de “un paso importante para consolidar nuestra inserción internacional, ampliar oportunidades de comercio e inversión y generar condiciones más previsibles para exportar”.
Esta aplicación provisional se focalizará en el pilar comercial del acuerdo, ámbito de competencia exclusiva de las instituciones comunitarias con sede en Bruselas. En la práctica, permitirá que empiecen a implementarse las reducciones arancelarias y las nuevas cuotas de exportación sin necesidad de esperar la ratificación plena por parte de todos los parlamentos nacionales de los Estados miembro de la Unión Europea.
Impacto para el Mercosur y sectores productivos
La medida afectará principalmente los capítulos relativos a la eliminación progresiva de aranceles sobre bienes industriales y agrícolas. Para acceder a los beneficios en los plazos previstos, los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— deberán completar y notificar formalmente sus procedimientos internos antes de la fecha límite establecida.
El tratado conforma un mercado potencial de más de 780 millones de consumidores y apunta a reducir de manera significativa los costos operativos del comercio bilateral. En varios rubros, en particular el industrial y el agroindustrial, se prevé la eliminación de gravámenes que hoy pueden superar el 30 %, lo que podría mejorar la competitividad de las exportaciones de ambos lados del Atlántico.
Al mismo tiempo, la aplicación provisional permitirá que empresas exportadoras e importadoras comiencen a operar bajo las nuevas reglas mientras sigue el proceso de ratificación de los capítulos de diálogo político y cooperación dentro de la UE. En esa etapa continuarán los debates sobre temas sensibles como normas ambientales, estándares laborales, acceso a compras públicas y protección de indicaciones geográficas.
- El pilar comercial del acuerdo entra en vigor de forma provisoria desde el 1° de mayo.
- Las rebajas arancelarias alcanzan a bienes industriales y productos del sector agropecuario.
- Los cuatro países del Mercosur deberán completar sus notificaciones internas para aprovechar plenamente los beneficios.
Con la puesta en marcha provisional del acuerdo, se abre una fase clave para medir el impacto real del entendimiento en las economías del Mercosur y de la Unión Europea. El resultado final dependerá tanto del uso que hagan las empresas de las nuevas condiciones comerciales como de la evolución del debate político y judicial en Europa sobre la ratificación definitiva del pacto.

