Docentes universitarios mantienen el paro nacional hasta el 30 de marzo

NewsITe
El paro nacional universitario continuará durante toda la semana, pese al feriado por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia que se extiende entre el lunes 23 y el martes 24. La medida de fuerza, impulsada por las federaciones Conadu Histórica y Conadu, se mantendrá al menos hasta el 30 de marzo, en el marco de un fuerte reclamo por recomposición salarial y mayor financiamiento para las universidades nacionales.
Según trascendió de fuentes gremiales consultadas por la agencia Noticias Argentinas, el conflicto tiene como eje central el deterioro del salario docente frente a la inflación. Los sindicatos universitarios denuncian un “atraso” significativo en los haberes y reclaman la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso el año pasado, que prevé un incremento del presupuesto destinado al funcionamiento de las instituciones de educación superior en todo el país.
En este contexto, los docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) elaboraron un informe sobre la evolución de sus sueldos, en el que advierten que el salario real se ubica en su peor nivel en décadas. De acuerdo con ese relevamiento, los ingresos docentes se encuentran un 35,6% por debajo de noviembre de 2023 e incluso 2,7% por debajo de los pisos registrados en 2004, uno de los momentos más críticos para el sector.
Salarios en mínimos históricos y malestar creciente
Laura Carboni, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD UBA), explicó que desde noviembre de 2023 las y los docentes “perdieron el equivalente a 11,5 salarios” en términos reales. La dirigente graficó que, producto del ajuste, “de cada tres meses trabajados, solo pagaron dos”, al tiempo que los gastos cotidianos, como transporte, alimentos y alquileres, no dejan de subir.
Carboni detalló que, mientras la inflación acumulada entre octubre y febrero rondó el 14,2%, el sector recibió apenas un 4,3% de aumento en septiembre y ningún incremento salarial en enero ni en febrero. Esta combinación, subrayó, profundizó el deterioro del poder adquisitivo y empujó a los gremios a avanzar con medidas más drásticas.
- Reclamo de recomposición salarial ante una pérdida superior al 30% del salario real.
- Exigencia de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario votada por el Congreso.
- Denuncia de presupuestos insuficientes para el funcionamiento de las universidades nacionales.
- Malestar por la ausencia de respuestas satisfactorias en las paritarias del sector.
“No podemos seguir así. Por eso impulsamos un paro por tiempo indeterminado. Ya probamos en los últimos dos años con paros aislados y desacompasados; necesitamos una medida que le ponga fin a este ataque por parte del Gobierno contra las universidades”, sostuvo Carboni.
Las federaciones docentes no descartan que el conflicto se prolongue más allá del 30 de marzo si no se alcanza un acuerdo que contemple una recomposición salarial efectiva y un esquema de actualización que acompañe la inflación. En paralelo, rectores y autoridades universitarias advierten que el desfinanciamiento también compromete becas, programas de investigación y servicios básicos, lo que podría afectar el normal desarrollo del ciclo lectivo en todo el sistema universitario público.

