Preocupación del padre de la influencer detenida en Río

El reclamo de la familia ante el inicio del proceso en Brasil

Padre de la abogada influencer detenida en Río de Janeiro

NewsITe

Mariano Páez, padre de Agostina, la abogada e influencer argentina detenida en Río de Janeiro acusada de racismo, volvió a manifestar su preocupación por la situación judicial y emocional de su hija, a horas de que comience una audiencia clave en Brasil. El trámite procesal, previsto para este martes, podría definir si se abre o no un juicio formal en su contra, con una posible pena que, según le informaron, podría llegar hasta los 15 años de prisión.

En diálogo con Radio Rivadavia, el padre de la joven describió el panorama como “angustiante” para toda la familia y consideró desmedida la eventual condena. “Es un exceso total y desproporcionado los 15 años”, afirmó, al tiempo que remarcó que Agostina se encuentra bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico a distancia, a través de videollamadas, debido al deterioro de su salud mental desde que quedó involucrada en el caso.

– Publicidad –

Páez contó que su hija intentó pedir disculpas públicas desde un primer momento por lo ocurrido en aquel bar de Río de Janeiro, pero que su entonces defensa legal le recomendó no hacerlo. “En todo momento quería dar disculpas públicas y su abogado no la dejaba, ahora hubo un cambio de abogado y de estrategia”, detalló, aludiendo a un giro en la forma en que se está encarando la causa en territorio brasileño.

El padre también se refirió a la fuerte carga económica que implica sostener la defensa y la permanencia de Agostina fuera del país. “Con los gastos estoy corriendo yo con fondos propios, sin la ayuda de nadie”, sostuvo, y explicó que, si bien mantiene contacto con el consulado argentino, le advirtieron que no pueden intervenir en las decisiones de la Justicia brasileña. “Los gastos son muchos”, lamentó, al describir la situación financiera que enfrenta la familia.

Temor a que el caso se convierta en un ejemplo

Otro de los aspectos que más inquietan a Páez es la posibilidad de que su hija sea utilizada como un caso ejemplificador. “No sé si quieren dar un ejemplo con ella, no lo puedo digerir”, planteó, al señalar lo que considera un “ensañamiento” tanto en Río de Janeiro como en otros destinos turísticos del vecino país. “El daño ya está hecho y las disculpas ya están pedidas”, insistió, descartando cualquier intención de iniciar acciones legales contra el Estado brasileño.

La exposición pública también golpea a otros integrantes de la familia. Según relató Mariano, la hermana de Agostina optó por no ver televisión para evitar las noticias sobre el caso. En este contexto, el padre busca preservar, por sobre todas las cosas, la estabilidad emocional de la joven. “Queremos que ella vuelva a Santiago del Estero, lo demás no me preocupa para nada, lo que me preocupa es su salud mental, todo lo demás es secundario”, subrayó.

“Yo no quisiera que espere el juicio en Brasil, está muy desgastada mentalmente, me gustaría que la traigan y se continúe el juicio acá en Argentina”, expresó Mariano Páez.

Al rememorar la noche del episodio en el bar, Páez sostuvo que la discusión se originó porque le habrían cobrado dos veces la misma consumición y que, antes de la reacción de su hija, un empleado realizó un gesto ofensivo, lo que habría agravado la tensión. Más allá de esas circunstancias, el padre recalca el arrepentimiento de Agostina y pide que la Justicia brasileña contemple su estado actual.

Mientras se aguarda la definición de la audiencia, la familia mantiene la esperanza de que se encuentre una salida que permita que Agostina espere el avance del proceso en Argentina. En paralelo, su entorno denuncia una “sobra de rigor” en el tratamiento del caso y pone el foco en el impacto humano y psicológico detrás de la causa que mantiene en vilo a Santiago del Estero y a buena parte de la opinión pública.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -