Lombardi llama a un apoyo crítico del PRO al Gobierno de Milei

El ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, sostuvo que el PRO debe sostener una postura de apoyo crítico hacia el gobierno de Javier Milei, sin especular con un eventual fracaso de la gestión. En declaraciones a Radio Rivadavia, planteó que la responsabilidad política del espacio es contribuir a que el rumbo económico funcione y no “construir sobre el derrumbe” del oficialismo.
“Nunca jamás construiríamos sobre el fracaso de este gobierno. Al revés, tenemos que construir sobre su éxito”, enfatizó el funcionario porteño, al describir la estrategia que, según su mirada, debe adoptar el partido fundado por Mauricio Macri en esta nueva etapa política. Lombardi habló de actuar con “honestidad intelectual”, apoyando las medidas que considera correctas y marcando las que, a su entender, requieren corrección.
El dirigente destacó el discurso reciente de Macri y lo definió como “equilibrado” y de carácter estratégico, señalando que el respaldo que el PRO brindó a Milei en el balotaje obliga a mantener coherencia política. “Las cosas buenas las vamos a apoyar. Pero un buen amigo también te dice cuándo corregir”, señaló, al insistir en que el acompañamiento no implica un cheque en blanco, sino un seguimiento crítico de la gestión.
Continuidad política y cambio cultural
Lombardi vinculó la actual etapa con el proceso iniciado durante el gobierno de Cambiemos. Según explicó, el ciclo político abierto entre 2015 y 2019 generó un cambio cultural que habilitó la irrupción de nuevas ideas en la escena pública. “Hay medidas que hoy puede tomar Milei gracias a ese sendero que se abrió entre 2015 y 2019”, afirmó, y remarcó la presencia de dirigentes y cuadros técnicos del PRO en el gabinete nacional como parte de esa continuidad.
Al ser consultado sobre las críticas que recibió la gestión de Macri, el ministro relativizó los cuestionamientos y los ubicó en un contexto diferente. Aseguró que en aquel momento el mandato social estaba centrado en “recuperar la institucionalidad” tras un gobierno que consideró “desastroso”, en referencia a la administración de Alberto Fernández, y admitió que existieron debates internos sobre la orientación económica y las reformas pendientes.
Economía, matriz productiva y debates internos
En el plano económico, Lombardi subrayó la importancia de consolidar el equilibrio fiscal como base para una etapa de crecimiento sostenido. Mencionó sectores con alto potencial, como la energía, la minería, el agro y la economía del conocimiento, y planteó que el desafío es redefinir la matriz productiva argentina, potenciando los rubros competitivos y dejando atrás actividades que, a su juicio, ya no son viables.
- Apuesta a un crecimiento sustentado en el equilibrio fiscal.
- Impulso a sectores estratégicos: energía, minería, agro y economía del conocimiento.
- Revisión de la matriz productiva y foco en competitividad.
Respecto de las tensiones políticas y episodios recientes de confrontación pública, el funcionario buscó bajarle el tono y los enmarcó en la dinámica propia de la coyuntura. Sostuvo que muchas veces “se dicen cosas de más y después pasan factura”, en relación con declaraciones cruzadas que luego impactan en la evaluación de la gestión y en la convivencia dentro del espacio político.
Posicionamiento internacional y liderazgo disruptivo
En el terreno internacional, Lombardi defendió una postura firme frente a regímenes autoritarios y respaldó un alineamiento claro en materia de seguridad global. Al referirse a Irán, expresó que “un gobierno terrorista no puede tener armas atómicas” y agregó que “debilitar a los tiranos está siempre bien”, en línea con una visión que prioriza el rechazo a gobiernos considerados no democráticos.
“No hay que ver como enemigo al que piensa parecido. Hay que mejorar las ideas sin agredirnos”, afirmó Lombardi, al reclamar evitar la lógica de la confrontación interna en el PRO.
Finalmente, el ministro enmarcó la irrupción de Milei en un fenómeno global de liderazgos disruptivos, asociado a la crisis de representación política en distintas democracias. “Lo disruptivo hoy forma parte del escenario. La pregunta es qué pasa cuando eso se vuelve sistema”, reflexionó, al advertir que el desafío de las fuerzas políticas tradicionales será convivir y dialogar con esas nuevas formas de liderazgo sin abandonar la institucionalidad.
A lo largo de la entrevista, Lombardi insistió en que el PRO debe consolidar un proyecto común dentro del mismo espacio ideológico, evitando las fracturas internas y privilegiando acuerdos programáticos. En ese marco, ratificó que la prioridad es contribuir a la estabilidad del Gobierno nacional, mientras se sostiene un rol de contralor y se preserva la identidad propia del partido.

