Goldman Sachs proyecta un largo ciclo de crudo caro

El banco de inversión Goldman Sachs advirtió que el precio internacional del petróleo podría mantenerse por encima de los US$100 por barril durante varios meses e incluso hasta fines de 2027, en un escenario de tensiones prolongadas en la oferta. La proyección se conoce en un contexto global atravesado por conflictos geopolíticos y riesgos en las principales rutas de abastecimiento energético.
En un informe al que accedió la agencia Noticias Argentinas, analistas de la entidad remarcaron que la experiencia de crisis de suministro anteriores muestra que, cuando las interrupciones se extienden en el tiempo, los precios tienden a sostenerse en niveles elevados por más de lo previsto. En esa línea, señalaron que el valor del Brent podría estabilizarse por encima de los US$100 por un período considerable.
Uno de los puntos de mayor preocupación es la situación en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que circula aproximadamente el 20% de la demanda global de petróleo y una porción relevante del comercio de fertilizantes. Cualquier bloqueo parcial o total en esa zona impacta de inmediato en los costos de transporte, en la disponibilidad del crudo y, en consecuencia, en la formación de precios internacionales.
Escenarios posibles para el mercado energético
Goldman Sachs planteó distintos escenarios según la duración y la intensidad de las interrupciones. En el caso de un conflicto más prolongado o de mayores restricciones al tránsito en Ormuz, el barril de Brent podría no solo superar la barrera de los US$100, sino incluso alcanzar y rebasar el récord histórico de alrededor de US$148 registrado en 2008, en plena crisis financiera internacional.
En cambio, en un escenario de normalización relativamente rápida del flujo comercial por el estrecho, con recuperación del tránsito de buques petroleros y de cargas de fertilizantes, el banco estima que los precios podrían moderarse y descender hacia una zona cercana a los US$70 por barril hacia fines del año en curso. Este escenario, sin embargo, depende de una reducción sostenida de las tensiones geopolíticas y de la estabilidad de la producción en los principales países exportadores.
Impacto global e implicancias para la Argentina
“Ningún país o región es inmune a este problema”, advirtieron los analistas de Goldman Sachs, al subrayar que un petróleo caro por tiempo prolongado se traduce en mayores costos logísticos, encarecimiento de la energía y presiones inflacionarias a escala mundial. Sectores como el transporte, la industria pesada y la producción agropecuaria —que depende fuertemente de combustibles y fertilizantes— figuran entre los más expuestos.
- Suba de costos de combustibles y energía para hogares y empresas.
- Mayor presión sobre la inflación y sobre las cuentas externas de los países importadores.
- Impacto en los precios de alimentos, por el encarecimiento de fertilizantes y del transporte.
- Recomposición de ingresos para países netamente exportadores de crudo.
En el caso de la Argentina, un barril por encima de los US$100 plantea un escenario mixto. Por un lado, podría mejorar los ingresos por exportaciones de petróleo y gas, en particular desde la región de Vaca Muerta. Por otro, encarece las importaciones de energía y presiona sobre los precios internos de combustibles, con efectos sobre la inflación y la actividad económica.
“La persistencia de crisis de suministro anteriores muestra el riesgo de que los precios del petróleo se mantengan por encima de los US$100 durante más tiempo”, señalaron desde Goldman Sachs.
Mientras los mercados siguen de cerca la evolución de los conflictos en Oriente Medio y los movimientos de los grandes productores, analistas consultados coinciden en que los próximos meses serán clave para determinar si el mundo enfrenta un nuevo ciclo prolongado de energía cara o una corrección gradual hacia valores más moderados.

