Indignación internacional por la ejecución de un joven luchador iraní

NewsITe
Un fuerte repudio internacional generó la ejecución de Saleh Mohammadi, un joven de 19 años integrante del equipo nacional de lucha libre de Irán, condenado junto a otros dos hombres en el marco de la represión a las protestas contra el régimen teocrático. Las muertes se produjeron por ahorcamiento en la prisión central de Qom, uno de los principales centros penitenciarios del país.
De acuerdo con información difundida por la cadena estadounidense CBS News y replicada por la Agencia Noticias Argentinas (NA), Mohammadi fue ejecutado junto con Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi. Los tres habían sido acusados de participar en el asesinato de dos policías durante las movilizaciones masivas que sacudieron Irán en los últimos meses, en el marco de una ola de protestas que comenzó tras la muerte de la joven Mahsa Amini bajo custodia policial en 2022 y que aún mantiene focos activos de disidencia.
Organizaciones de derechos humanos sostienen que las autoridades iraníes utilizaron cargos de “moharebeh” —figura que en la legislación del país se traduce como “declarar la guerra a Dios”— para justificar las condenas. La organización HENGAW, reconocida por su seguimiento de los casos de represión y la situación de las minorías kurdas, sostuvo que las confesiones de los acusados fueron obtenidas bajo tortura y coacción durante los interrogatorios.
Acusaciones de torturas y juicio sin garantías
Según fuentes consultadas por medios internacionales, Mohammadi y los otros dos condenados negaron los cargos en un primer momento. No obstante, y bajo lo que se describe como “severas torturas”, terminaron firmando confesiones que luego fueron utilizadas como principal prueba en su contra. Amnistía Internacional denunció que el joven deportista no contó con una defensa adecuada, que el proceso fue acelerado y que no se respetaron las garantías mínimas de un juicio justo.
Las autoridades iraníes sostuvieron que los tres hombres no sólo estaban implicados en el asesinato de los policías, sino que además habrían realizado “acciones operativas” en favor de Israel y Estados Unidos, acusaciones habituales del régimen contra activistas y opositores. Sin embargo, hasta el momento no se presentaron públicamente elementos independientes que respalden esas imputaciones.
- Las ejecuciones se produjeron en la prisión central de Qom.
- Fueron las primeras ahorcadas vinculadas directamente a las protestas recientes.
- Mohammadi integraba el seleccionado nacional de lucha libre y había competido a nivel internacional.
- ONG y organismos internacionales reclaman una investigación independiente.
“Las autoridades iraníes continúan utilizando la pena de muerte como herramienta de intimidación política y represión”, advirtió Amnistía Internacional en informes previos sobre la situación en el país.
Las ejecuciones se inscriben en una política de mano dura que Irán refuerza desde el inicio de las protestas masivas, con un uso extendido de la pena de muerte y detenciones arbitrarias. Organismos internacionales alertan que este tipo de fallos busca enviar un mensaje ejemplificador para desalentar nuevas manifestaciones y consolidar el control del régimen sobre la sociedad. Mientras tanto, crece la presión diplomática y el reclamo de la comunidad internacional para que se suspendan las ejecuciones y se garantice el debido proceso a todas las personas detenidas en el contexto de protestas.

