Tensión en Oriente Medio: crece la presión internacional por el diálogo

NewsITe
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el secretario general de la ONU, António Guterres, se sumaron este jueves a una fuerte ofensiva diplomática para intentar frenar la escalada bélica en Oriente Medio, tras los recientes ataques contra instalaciones energéticas en Irán y en países del Golfo.
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Desde Bruselas, antes de una reunión clave del Consejo Europeo, Macron advirtió que, por primera vez desde el inicio de esta fase del conflicto, fueron atacadas infraestructuras energéticas de varios Estados del Golfo, lo que calificó como una escalada “temeraria”. El mandatario remarcó que estos episodios pueden tener consecuencias duraderas sobre la capacidad de producción de energía de la región y ya impactan en el precio internacional del petróleo y el gas.
El líder francés reveló que, a primera hora del jueves, mantuvo conversaciones con el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, para analizar los ataques que golpearon instalaciones de producción de gas en Irán y en el emirato. Según precisó, existe un “interés común” en acordar sin demoras una moratoria sobre estas ofensivas contra la infraestructura crítica.
Macron llamó abiertamente a que Washington y Teherán avancen hacia “diálogos directos” y reclamó a todas las partes retomar de inmediato las negociaciones. Subrayó que deben garantizarse la protección de la población civil y de sus necesidades básicas, así como la seguridad del suministro energético global, frente al riesgo de una nueva escalada militar en la región.
Guterres: “Es hora de que la diplomacia prevalezca sobre la guerra”
También en Bruselas, el secretario general de la ONU, António Guterres, se expresó en la misma línea y reclamó el fin de las hostilidades. “Ya es hora de terminar con esta guerra”, sostuvo ante la prensa, al alertar que el conflicto impulsado por Estados Unidos e Israel contra Irán amenaza con “salirse completamente de control” y provocar “un inmenso sufrimiento” a la población civil.
Guterres remarcó que el impacto de la guerra excede el frente militar y se proyecta sobre la economía mundial, con una “propagación realmente dramática”, especialmente para los países menos desarrollados, muy sensibles a los aumentos del costo de la energía y a las interrupciones en el comercio internacional.
- El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques masivos contra objetivos en Irán, afectando rutas de transporte marítimo clave.
- Los ataques a infraestructuras petroleras y gasíferas dispararon los precios de la energía y sumaron presión a la economía global.
- La Unión Europea debate en Bruselas el impacto de la crisis en los precios de la energía, la seguridad del abastecimiento y la estabilidad regional.
En ese contexto, medios locales de Emiratos Árabes Unidos citaron al ministro de Industria y Tecnología Avanzada, Sultan Ahmed Al Jaber, quien advirtió que los ataques contra instalaciones energéticas en medio de la escalada regional podrían tener consecuencias “de gran alcance” a nivel global. El funcionario emiratí reclamó una desescalada urgente y la protección de todas las infraestructuras críticas.
“Es hora de que la diplomacia prevalezca sobre la guerra”, insistió Guterres, al urgir a Estados Unidos, Israel, Irán y al resto de los actores regionales a elegir la vía política antes de que el conflicto se torne incontrolable.
Mientras crece la presión de las potencias europeas y de la ONU para abrir canales de diálogo directo entre Estados Unidos e Irán, los mercados siguen con atención cada movimiento militar en la región del Golfo, conscientes de que cualquier nuevo ataque sobre instalaciones estratégicas puede agravar la crisis energética y sumar inestabilidad a una economía global ya afectada por la volatilidad.

