Úbeda suma refuerzos internos para la triple competencia

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Boca Juniors empieza a dejar atrás la seguidilla de lesionados y se ilusiona con recuperar dos nombres claves en el frente de ataque: Ezequiel “Chango” Zeballos y Milton Giménez. Ambos futbolistas aceleran sus puestas a punto y en el cuerpo técnico de Claudio Úbeda confían en tenerlos disponibles después de la fecha FIFA de marzo, apuntando al duelo ante Talleres en el estadio Mario Alberto Kempes.
Zeballos, una de las grandes figuras xeneizes en el arranque de 2026, atraviesa la recta final de su rehabilitación tras sufrir un desgarro grado II-III en el bíceps femoral izquierdo, lesión que lo marginó del compromiso previo frente a Vélez. La dolencia lo dejó afuera durante dos meses de competencia, acumulando hasta ahora ocho partidos consecutivos sin acción oficial y sumará su novena ausencia en el cruce ante Instituto en La Bombonera.
Más allá de su situación física, el futuro de Zeballos también se sigue de cerca por su contrato. El vínculo del delantero con Boca se extiende hasta diciembre de 2027, pero la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme pretende blindarlo cuanto antes. La intención es avanzar en una mejora y extensión del acuerdo antes del 30 de junio, fecha clave a partir de la cual el jugador podría comenzar a negociar como potencial agente libre con otros clubes del exterior.
La vuelta de Milton Giménez y el desafío de recuperar ritmo
Milton Giménez también aparece en el radar de los retornos. El atacante atraviesa el tramo final de su recuperación tras ser operado de una pubalgia que le impidió realizar la pretemporada a la par del plantel. Frente a la persistencia de las molestias, el futbolista y el cuerpo médico acordaron pasar por el quirófano, intervención que se llevó a cabo el 18 de febrero.
Desde entonces, el ex Banfield cumple con un plan de rehabilitación progresivo que ya lo muestra realizando trabajos con pelota en Boca Predio. Si bien tampoco estará disponible ante Instituto, el parate de dos semanas por la ventana FIFA le ofrece un margen ideal para afinar su condición física y empezar a competir por un lugar entre los convocados.
El gran desafío para Úbeda será devolverle ritmo de competencia, ya que Giménez no juega un partido oficial desde el 7 de diciembre, por lo que arrastra más de tres meses de inactividad. Su regreso apunta a sumar variantes de área y presencia en el juego aéreo, aspectos que Boca resignó durante la racha de bajas en el sector ofensivo.
Un alivio en la enfermería de Boca y la mirada en la triple competencia
Con los retornos de Zeballos y Giménez post fecha FIFA, el cuerpo técnico empieza a ver cómo se descomprime la enfermería xeneize tras una “ola de lesiones” que complicó la rotación durante el primer tramo de 2026. De cara a un calendario cargado, con triple competencia en el primer semestre entre torneo local, certamen internacional y Copa nacional, recuperar soldados en ataque se vuelve determinante.
- Zeballos aporta desequilibrio, gol y cambio de ritmo por las bandas.
- Giménez ofrece presencia en el área, juego físico y alternativa como referencia ofensiva.
Con la recuperación de dos de sus principales atacantes, el Boca de Úbeda comienza a recomponer su plantel pensando en sostener el nivel y la intensidad en todos los frentes de competencia.
Si las evoluciones se mantienen dentro de los plazos previstos, Boca sumará dos refuerzos internos de peso para el tramo decisivo del semestre. En un contexto de máxima exigencia, reducir la lista de lesionados y recuperar variantes en ofensiva puede ser tan valioso como un fichaje en el mercado de pases.

