Macron se distancia del plan militar liderado por Estados Unidos

NewsITe
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dejó en claro que su país no formará parte de operaciones militares para reabrir el estrecho de Ormuz en el escenario actual de máxima tensión en Medio Oriente. La definición fue transmitida durante una reunión del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional dedicada a analizar la escalada bélica entre Israel, Estados Unidos e Irán, así como sus consecuencias sobre la seguridad energética global.
“Francia nunca participará en operaciones para reabrir el estrecho de Ormuz en el contexto actual”, sostuvo Macron ante las más altas autoridades militares y de seguridad francesas. No obstante, el mandatario abrió la puerta a una eventual participación en misiones de “escolta” de buques comerciales una vez que la situación se estabilice y disminuya el riesgo de una confrontación regional aún mayor.
El estrecho de Ormuz es un punto neurálgico del comercio mundial de petróleo: por allí transita cerca del 20% del crudo que se consume en el planeta. En las últimas semanas, la zona se convirtió en epicentro de la tensión tras la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Teherán y otras ciudades iraníes, que derivó en la muerte del entonces líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y de altos mandos militares y civiles.
La respuesta iraní fue inmediata y contundente, con oleadas de ataques con misiles y drones contra territorio israelí y contra bases y activos estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente. En paralelo, Teherán endureció su control sobre el acceso al estrecho de Ormuz, lo que impactó de lleno en el tráfico marítimo: según datos de Lloyd’s List Intelligence, solo 77 buques cruzaron la vía desde marzo, una caída cercana al 90% interanual.
Europa marca distancia del llamado de Trump
En este contexto, el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró haber exigido a los países más dependientes del petróleo de Medio Oriente que se sumen a una coalición internacional para escoltar buques y garantizar la libre navegación. Sin embargo, varias potencias europeas se muestran reticentes a integrar una misión de fuerte impronta militar bajo liderazgo de Washington.
El primer ministro británico, Keir Starmer, remarcó que el Reino Unido trabaja con sus aliados en un plan “viable” para reabrir el estrecho, pero advirtió que Londres “no se dejará arrastrar a una guerra más amplia”, según reportes de medios internacionales. Desde Berlín, el portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, subrayó que el conflicto bélico conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán “no tiene nada que ver con la OTAN”, despejando versiones sobre un eventual involucramiento directo de la alianza atlántica.
Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó que a la Unión Europea le interesa “mantener abierto el estrecho de Ormuz” y que los socios comunitarios debaten qué tipo de contribución podrían realizar desde el plano europeo, poniendo el foco en la seguridad de la navegación y en evitar una nueva escalada.
- Francia descarta participar en una operación militar para reabrir el estrecho en el corto plazo.
- El tráfico de buques cayó alrededor de un 90% desde marzo, con fuerte impacto en el flujo de petróleo.
- Las principales capitales europeas buscan alternativas diplomáticas y misiones de escolta limitadas.
“Francia nunca participará en operaciones para reabrir el estrecho de Ormuz en el contexto actual”, sostuvo Emmanuel Macron ante el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional.
Con un conflicto que ya se extiende por tercera semana consecutiva y sin señales claras de desescalada, Europa intenta equilibrar su necesidad de garantizar el suministro energético y la seguridad marítima con el objetivo político de no quedar alineada automáticamente con una operación militar más amplia en Medio Oriente.

