Fuerte ajuste para mantener el superávit fiscal en febrero

El Gobierno nacional cerró febrero con un superávit financiero de $144.421 millones, resultado que se apoyó en un profundo ajuste del gasto público en casi todas las áreas del Estado. La decisión oficial apuntó a sostener el equilibrio de las cuentas en un contexto de fuerte caída de la recaudación real, afectada por la baja en la actividad económica y el consumo.
De acuerdo con un informe del economista Nadin Argañaraz, al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, el superávit financiero se alcanzó tras un resultado primario positivo de $1.410.640 millones y el pago de intereses de la deuda por $1.266.218 millones. En términos reales, el saldo financiero de febrero fue 65% menor que el registrado en el mismo mes del año pasado.
La contracara del superávit fue un recorte extendido del gasto: 13 de los 16 grandes rubros del presupuesto mostraron caídas en términos reales. El informe destaca que los ingresos tributarios tuvieron una merma cercana al 9% interanual real, lo que obligó al Gobierno a profundizar el ajuste para sostener su programa de equilibrio fiscal.
En qué áreas se concentró el ajuste del gasto
Las reducciones más fuertes se verificaron en los subsidios clasificados como “otras funciones”, que prácticamente se eliminaron, con una baja del 100%. También se observó un recorte de 62,2% en los programas sociales y de 47,7% en las transferencias corrientes a las provincias, lo que impacta de lleno en los presupuestos de los gobiernos subnacionales.
El gasto en salarios del sector público, que representa cerca del 14% del gasto primario, también se contrajo: registró una caída real interanual de 7,9%. Según Argañaraz, en el total de la administración nacional los ingresos reales se redujeron 8,8%, lo que condiciona la capacidad del Ejecutivo para sostener el nivel de gasto sin recurrir a endeudamiento o emisión.
Pese a la magnitud del ajuste, no todos los renglones del presupuesto mostraron bajas. Tres partidas marcaron incrementos reales en febrero:
- Subsidios a la energía, con una suba cercana al 68%.
- Asignación Universal por Hijo (AUH), con un aumento del 11,3%.
- Jubilaciones y pensiones, con una mejora de 1,8%.
El rol de las privatizaciones y el mensaje político de Milei
El informe de Argañaraz introduce una advertencia adicional: al excluir el efecto de las privatizaciones, el superávit financiero acumulado en el primer bimestre se reduce a alrededor de $211.000 millones, lo que implica una caída real del 83% frente al mismo período del año anterior. Es decir, una parte relevante del resultado positivo se explica por ingresos extraordinarios y no permanentes.
En este contexto, el presidente Javier Milei volvió a ratificar el rumbo económico. Durante un discurso en la Bolsa de Comercio de Córdoba, el mandatario defendió el ajuste y vinculó la continuidad de su gestión al mantenimiento del superávit fiscal como ancla central de su programa.
“El superávit fiscal sigue en pie y así va a ser hasta que yo esté en el sillón de Rivadavia”, afirmó Milei, al remarcar que la solvencia de las cuentas públicas es clave para la relación con los mercados y con el Fondo Monetario Internacional.
Según las estimaciones difundidas, el superávit primario acumulado en los primeros dos meses del año equivale al 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB). De cara a los próximos meses, el desafío para el Gobierno será sostener el equilibrio fiscal en un escenario de actividad deprimida, caída del consumo y tensiones políticas por el impacto social del ajuste.

