Escalada de tensión entre el conductor y el jefe de Gabinete

NewsITe
El vínculo entre el periodista Marcelo Grandio y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ingresó en zona de conflicto abierto tras el escándalo por el vuelo privado a Punta del Este. Lejos de tratarse de un simple “furcio”, como buscó minimizar el funcionario, el malestar del conductor de la TV Pública tiene origen en una fuerte discusión y en el modo en que se sintió expuesto cuando el caso salió a la luz.
De acuerdo con lo reconstruido por distintas fuentes consultadas, Grandio se irritó con la reacción inicial de Adorni una vez que se conoció que ambos habían compartido un vuelo privado a Uruguay en febrero pasado. El periodista consideró que el entonces vocero presidencial “no lo defendió” públicamente y que, por el contrario, lo dejó pegado a una situación incómoda. Esa tensión derivó en un intercambio duro, lejos de los buenos términos que solían caracterizar la relación.
Con la bronca aún latente, Grandio decidió ir un paso más allá y hablar del episodio en una entrevista. Allí afirmó que el viaje se pagó con fondos públicos: sostuvo que Adorni abonó el vuelo con “plata del Estado”, que también cubrió su pasaje, y aseguró contar con el recibo correspondiente. La frase encendió las alarmas en la Jefatura de Gabinete y contrastó con declaraciones previas del propio periodista, en las que había señalado que el funcionario había pagado el traslado con dinero de su bolsillo.
Las nuevas declaraciones no solo profundizaron el frente político para Adorni, sino que pusieron bajo la lupa los vínculos contractuales de Grandio con la TV Pública. A través de su productora Imhouse, el periodista está detrás de la realización de dos programas que se emiten por la señal estatal y participó además en el armado de un ciclo de entrevistas que conducía el actual jefe de Gabinete antes de sumarse al gobierno libertario.
Contratos en revisión y sospechas sobre el origen del video
En este contexto, trascendió que la TV Pública evalúa rescindir los contratos firmados con la productora de Grandio. La posibilidad de dar marcha atrás con esos acuerdos suma un capítulo institucional al conflicto, que comenzó como un reproche personal por la falta de respaldo y derivó en una pulseada con impacto político y mediático.
Adorni, por su parte, intenta contener el daño. Según su entorno, el jefe de Gabinete está convencido de que el video que reveló el vuelo privado se filtró “desde adentro” del aeropuerto, lo que alimenta sospechas de una maniobra organizada. El funcionario aseguró que las imágenes fueron tomadas “del lado de adentro del vidrio” y prometió exhibir las facturas de sus gastos en Punta del Este “si se lo requieren”, aunque hasta el momento no precisó ante qué instancia ni en qué plazo lo hará.
Mientras tanto, en la Casa Rosada admiten que el episodio representa un frente de desgaste adicional para un gobierno que busca mostrarse austero con el uso de recursos públicos. “Cada vez que se cometa un error nos sentaremos, lo explicaremos y pediremos las disculpas del caso, porque no somos dioses, somos humanos”, remarcó Adorni, hombre de extrema confianza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La continuidad de los contratos en la TV Pública y la eventual presentación de documentación oficial serán, en los próximos días, claves para medir el verdadero alcance del escándalo.

