Trump agita la tensión: habló de “tomar” Cuba en medio de la crisis

Trump vuelve a apuntar contra Cuba y reaviva la tensión regional

Donald Trump en el Despacho Oval durante declaraciones sobre Cuba

NewsITe

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocarse en el centro de la polémica al afirmar que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”, en declaraciones que encendieron las alarmas diplomáticas y reavivaron el debate sobre la histórica confrontación entre Washington y La Habana.

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Las frases fueron pronunciadas en el Despacho Oval y recogidas por periodistas que cubren a diario la actividad del líder republicano. “Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, sostuvo Trump, según consignó la cadena Euronews y reprodujo la agencia Noticias Argentinas. Luego intentó matizar sus palabras y añadió: “Quiero decir liberarla, o tomarla”, en un juego semántico que no logró disipar las críticas.

Las declaraciones se dan en un contexto especialmente delicado para la isla caribeña, que atraviesa una grave crisis energética. Este lunes se registró un apagón generalizado, de acuerdo con la información difundida por la empresa eléctrica nacional, lo que dejó a amplias zonas del país sin suministro y evidenció nuevamente las fallas estructurales del sistema.

La escasez de combustible, la falta de inversiones y la antigüedad de la red eléctrica se combinan con el impacto del embargo y las sanciones de Estados Unidos, que desde hace décadas condicionan el desarrollo económico cubano. Especialistas advierten que los últimos endurecimientos de la política de Washington han restringido aún más el acceso de Cuba a financiamiento, tecnología y socios comerciales.

Un conflicto de larga data entre Washington y La Habana

Las relaciones entre ambos países llevan más de seis décadas atravesadas por la desconfianza y la confrontación. Tras la revolución de 1959 y la llegada de Fidel Castro al poder, Estados Unidos rompió vínculos diplomáticos, impuso un embargo económico y apoyó diversas iniciativas para aislar al gobierno cubano. Los intentos parciales de acercamiento, como el deshielo impulsado durante la presidencia de Barack Obama, quedaron prácticamente desarticulados con la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Durante su gestión, el republicano reinstaló restricciones al turismo, limitó las remesas y reforzó la inclusión de Cuba en listas negras de patrocinadores del terrorismo, medidas que impactaron de lleno en la vida cotidiana de la población. Analistas consultados por medios internacionales señalan que los recientes dichos se inscriben en esa misma línea de presión política y simbólica, aun cuando ya no ocupa la presidencia.

Impacto regional y debate sobre las sanciones

Las palabras de Trump se conocen en un escenario global marcado por nuevas tensiones geopolíticas, disputas energéticas y reconfiguración de alianzas en América Latina. Gobiernos y organizaciones de derechos humanos vienen advirtiendo que las sanciones económicas agravan la crisis humanitaria en la isla, dificultan el acceso a bienes básicos y empujan a miles de cubanos a emigrar.

  • Persistencia del embargo y de sanciones financieras sobre Cuba.
  • Crisis energética con apagones extendidos y falta de combustible.
  • Debate internacional sobre el impacto humanitario de las medidas.

“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera. Quiero decir liberarla, o tomarla”, declaró Donald Trump, en declaraciones que motivaron fuertes cuestionamientos en el plano internacional.

Mientras tanto, Cuba intenta sortear la crisis apoyándose en acuerdos energéticos con aliados y en estrategias de racionamiento que generan malestar social. Las recientes expresiones de Trump reactivan viejos fantasmas en la relación bilateral y anticipan que la discusión sobre el futuro de la política estadounidense hacia la isla seguirá en el centro de la agenda regional.

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