BYD pone la mira en Alpine y sacude el tablero de la F1

NewsITe
La posible llegada de capital chino a la Fórmula 1 vuelve a encender el mercado de equipos. La automotriz BYD, gigante global de autos eléctricos e híbridos, aparece como seria candidata a quedarse con una porción clave de Alpine, la escudería francesa en la que milita el argentino Franco Colapinto.
Según trascendió en el paddock y en despachos europeos, Alpine tiene en venta alrededor del 25% de su paquete accionario y BYD analiza dar un paso fuerte para ingresar a la categoría. El movimiento se da en un contexto en el que la F1 avanza hacia unidades de potencia con mayor protagonismo eléctrico, un terreno donde la firma china se siente cómoda y competitiva.
La eventual llegada de BYD no solo reforzaría la presencia de la electromovilidad en la máxima categoría, sino que también le ofrecería a Alpine un socio estratégico con músculo financiero y desarrollo tecnológico propio, un aspecto clave en una era de presupuestos controlados pero inversiones millonarias en I+D.
Horner y Wolff, en una silenciosa disputa por Alpine
Detrás de la puja por ese 25% de Alpine se libra una disputa silenciosa entre nombres pesados del paddock. Christian Horner, histórico jefe de equipo de Red Bull que dejó su cargo el año pasado, ya se había mostrado interesado en adquirir cerca de un cuarto del equipo francés, lo que le permitiría volver a escena con influencia directa en una escudería.
Del otro lado aparece Toto Wolff, director ejecutivo de Mercedes, quien también mira con atención la operación. Su objetivo sería convertir a Alpine en una suerte de segunda estructura vinculada a la marca alemana, similar al rol que hoy ocupa Racing Bulls con respecto a Red Bull. Al mismo tiempo, un eventual desembarco de Wolff en el accionariado de Alpine bloquearía el regreso de Horner al centro de la escena, en medio de una relación personal y deportiva muy deteriorada entre ambos.
Plan B: BYD también observa a Aston Martin
Mientras se define el futuro de Alpine, BYD tendría un plan alternativo: intentar ingresar en Aston Martin. La escudería británica realizó una inversión millonaria para pelear en la zona alta del campeonato, pero los resultados deportivos se encuentran muy lejos de las expectativas iniciales.
La temporada viene siendo particularmente complicada: solo el canadiense Lance Stroll logró ver la bandera a cuadros, y lo hizo en el Gran Premio de Australia, terminando a 15 vueltas del ganador, el británico George Russell (Mercedes). Ese rendimiento, sumado a los altos costos de mantenerse en la F1, abre la puerta para que nuevos inversores se sienten a negociar.
Para Alpine, cualquier cambio accionario tendrá un impacto directo en su planificación deportiva y tecnológica, algo que sigue con atención Franco Colapinto y su entorno. En un escenario en el que la Fórmula 1 se encamina a una revolución híbrida y eléctrica, la irrupción de BYD, uno de los mayores fabricantes de vehículos de nueva energía del mundo, podría ser un punto de inflexión tanto para la categoría como para el futuro inmediato de la escudería del argentino.

