Adorni se defiende por el viaje a Punta del Este y apunta a filtraciones internas.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a referirse al polémico viaje que realizó a Punta del Este junto a su familia en el avión presidencial y afirmó que, si bien no se trató de un “delito”, sí fue “un error” aceptar que su esposa integrara la comitiva oficial. El funcionario remarcó que se hizo cargo públicamente de la equivocación y que no tiene “nada que ocultar”.
En declaraciones televisivas desde Buenos Aires, Adorni señaló que la presencia de su mujer en el vuelo fue producto de una invitación de Presidencia y sostuvo que en ningún momento advirtió la dimensión política que cobraría el episodio. “Presidencia la invita, por supuesto que no advertí el error que iba a cometer aceptando esa invitación. Fue una pésima decisión”, reconoció.
El funcionario cercano al presidente Javier Milei enfatizó que el viaje no implicó gastos adicionales para el Estado. Según su versión, todos los costos vinculados a la estadía fueron afrontados con recursos propios. “No generó ni un dólar de gasto para el Estado”, subrayó, y planteó que a la actual administración se la juzga con “una vara altísima” en comparación con gobiernos anteriores.
Filtración del video y sospechas hacia el propio Gobierno
Uno de los puntos más sensibles del descargo de Adorni fue su referencia al video que se viralizó y que mostró el viaje junto a su familia. El jefe de Gabinete deslizó que la grabación habría salido desde el propio entorno gubernamental. “El video salió de las puertas para adentro, estaban de ese lado del vidrio del aeropuerto”, afirmó, dejando entrever una posible interna en la Casa Rosada.
En ese contexto, el funcionario calificó de “macabro” el manejo del material audiovisual, al sostener que hace un mes que el video estaba guardado y que en la difusión se involucró indirectamente a sus hijos. “Hace un mes que tienen guardado el video; es macabro lo que hicieron con mis nenes”, cuestionó, sin mencionar nombres propios, aunque las miradas volvieron a posarse sobre las tensiones entre Karina Milei y el asesor Santiago Caputo.
Mea culpa y aclaraciones por sus dichos
Adorni también volvió sobre sus primeras explicaciones públicas, cuando utilizó la expresión “voy a deslomarme” para justificar el viaje en términos económicos y laborales. En esta oportunidad, hizo un nuevo mea culpa y admitió que la frase fue inadecuada. “Cada vez que se cometa un error nos sentaremos, lo explicaremos y pediremos las disculpas del caso, porque no somos dioses, somos humanos”, sostuvo.
Respecto de aquella declaración inicial, profundizó: “Utilicé una palabra equivocada, fue inapropiada”. Con este gesto, el jefe de Gabinete buscó atenuar el impacto político del episodio y mostrar una actitud más autocrítica, en línea con el discurso oficial de transparencia y austeridad que intenta sostener el Gobierno nacional.
El caso $Libra y la mirada oficial
Durante la misma entrevista, Adorni fue consultado por las nuevas revelaciones del denominado caso $Libra, que volvieron a ocupar la agenda mediática durante el fin de semana. El funcionario evitó profundizar en los detalles y minimizó el alcance de las publicaciones periodísticas. “De versiones, notas o análisis periodísticos no hablamos nunca. Es una parte del expediente que está viciada de nulidad”, afirmó.
Con esta definición, el jefe de Gabinete buscó despegar al Gobierno de las interpretaciones mediáticas y trasladar el foco al ámbito judicial, donde se tramita la causa. El oficialismo insiste en que será la Justicia la que deberá determinar eventuales responsabilidades y que, hasta entonces, se trata de información incompleta o sesgada.
El episodio vuelve a poner bajo la lupa el uso de recursos y estructuras oficiales para actividades privadas, así como las tensiones internas dentro del Gobierno de Javier Milei. En paralelo, la Casa Rosada intenta contener el costo político de la controversia y reafirmar su discurso de austeridad frente a la opinión pública.

