La Justicia pone bajo la lupa el manejo de fondos en la UOM

NewsITe
La Justicia Federal investiga un presunto esquema de desvío de fondos en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que tendría como una de sus principales involucradas a una militante de La Cámpora con acceso privilegiado al manejo de recursos del gremio. La causa, que se tramita bajo secreto de sumario en los tribunales de Comodoro Py, apunta a determinar el destino de partidas presupuestarias que habrían salido del circuito formal para terminar en cuentas ajenas a la actividad sindical.
De acuerdo con fuentes judiciales consultadas, la investigación se originó tras una auditoría interna en la UOM que detectó «inconsistencias insalvables entre los ingresos por aportes y los egresos declarados». Ese informe contable encendió las alarmas puertas adentro del sindicato y derivó en una denuncia formal que ahora es analizada por un fiscal federal y un juez con competencia en delitos económicos.
Como parte de las primeras medidas, se ordenaron allanamientos en dependencias gremiales y en domicilios vinculados a la dirigente camporista señalada en el expediente. Los investigadores buscan reconstruir la ruta del dinero a partir de documentación, libros contables y dispositivos electrónicos secuestrados, que ya se encuentran bajo pericia. El objetivo es determinar si existió un circuito paralelo de pagos y transferencias montado por fuera de los controles de la comisión directiva.
Transferencias a terceros y presunto financiamiento político
Según surge de los primeros informes incorporados a la causa, se habrían identificado transferencias bancarias directas hacia cuentas de terceros que no mantienen vínculo contractual con la UOM ni con proveedores habituales del gremio. Los peritos califican estos movimientos como un posible «esquema de drenaje sistemático de fondos», orientado tanto a fines personales como al financiamiento de actividades políticas territoriales.
Uno de los testigos clave declaró ante el fiscal que la discrecionalidad en el manejo de las cajas era «total» y que muchas de las órdenes de pago se impartían por fuera de los canales institucionales, sin pasar por la firma de la comisión directiva. Esta versión complicó la situación procesal de la militante de La Cámpora, que habría ocupado un rol estratégico en el área de finanzas del gremio metalúrgico conducido por Abel Furlán.
En paralelo, los investigadores avanzan con el análisis de cruces de llamadas y comunicaciones digitales para determinar si existieron posibles cómplices dentro de la estructura sindical. No se descarta que otros dirigentes hayan tenido conocimiento, o incluso participación activa, en la operatoria que ahora se encuentra bajo la lupa judicial.
Defensa, acusaciones y próximos pasos en la causa
- La defensa de la dirigente niega cualquier irregularidad y sostiene que el expediente responde a una interna política dentro del sindicato.
- Los peritos contables remarcan un patrón de gastos que no se correspondería con funciones específicas de la UOM.
- La Justicia aguarda resultados de pericias informáticas y financieras para definir eventuales imputaciones formales.
«La discrecionalidad en el manejo de las cajas era total y respondía a órdenes directas que no pasaban por la comisión directiva», declaró un testigo ante el fiscal del caso.
Por ahora, las actuaciones se mantienen en absoluta reserva, aunque en los pasillos judiciales dan por hecho que en las próximas semanas podrían producirse nuevas citaciones y ampliaciones de indagatoria. El avance de las pericias sobre los libros contables y las terminales electrónicas incautadas será clave para determinar hasta dónde llegó el presunto desvío de fondos y quiénes formaron parte de la maniobra. La causa suma así un nuevo capítulo a la tensión entre el universo sindical, la política y el control del financiamiento en tiempos de creciente escrutinio público.

