La F1 se prepara para un calendario 2026 recortado por el conflicto

NewsITe
La Fórmula 1 se encamina a tomar una de las decisiones más drásticas de los últimos años: cancelar los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita de la temporada 2026 debido a la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente. El anuncio formal se realizaría este fin de semana en Shanghái, en la previa del Gran Premio de China, según trascendió en el paddock.
Las carreras en el circuito de Sakhir, previstas del 10 al 12 de abril, y en el trazado callejero de Yeda, programadas del 17 al 19 del mismo mes, quedarían fuera del calendario sin reemplazo. De este modo, el campeonato pasaría de 24 a 22 fechas, generando un inusual bache de casi cinco semanas sin actividad oficial.
La guerra en la región del Golfo se intensificó en los últimos días, con ataques de Irán sobre Dubái y Baréin, y la continuidad de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica. En ese contexto, tanto Liberty Media —titular de los derechos comerciales de la categoría— como la Federación Internacional del Automóvil (FIA) evaluaron durante semanas los riesgos de competir en la zona.
Finalmente, la conclusión fue que no existen garantías mínimas de seguridad para pilotos, equipos y personal del paddock. La combinación de amenazas bélicas, posibles restricciones aéreas y la compleja logística que requiere el traslado de los equipos terminó inclinando la balanza hacia la cancelación pura y simple de ambas competencias.
Un hueco inédito en el arranque del campeonato
Con la salida de Baréin y Arabia Saudita del calendario, el Mundial 2026 tendrá un comienzo atípico. Tras el Gran Premio de Japón del 29 de marzo, la actividad recién volverá el 3 de mayo con el Gran Premio de Miami, dejando todo abril sin carreras. Para una categoría acostumbrada a la alta frecuencia de eventos, se trata de una pausa inusual que impactará en el ritmo deportivo y en los contratos comerciales.
En las últimas semanas circularon versiones sobre posibles reemplazos en Imola (Italia) o Portimão (Portugal). Sin embargo, desde la organización descartaron estas alternativas por cuestiones de tiempo y logística, ya que montar un Gran Premio implica meses de planificación, acuerdos gubernamentales y adecuaciones de seguridad.
Repercusiones en equipos y categorías soporte
Durante la conferencia de jefes de equipo en China, Jonathan Wheatley, director de Audi, evitó adelantar la decisión pero dejó en claro el enfoque general del paddock: seguir las indicaciones de la FIA y de la Fórmula 1 para no exponer a los integrantes de los equipos. “Seguimos las directrices de la FIA y la Fórmula 1. Nadie pondrá a los equipos en una situación incómoda. La logística es clave para trasladar piezas y personas por todo el mundo”, señaló.
En la misma línea, el CEO de la categoría, Stefano Domenicali, remarcó que la prioridad es la seguridad: “Estamos monitoreando la situación minuto a minuto. No pondremos a nadie en riesgo”, afirmó ante la consulta sobre el futuro de las fechas en Medio Oriente. La decisión impactará además en las categorías formativas que acompañan al Mundial.
- La Fórmula 2 reducirá su calendario de 14 a 12 fechas, ya que tenía previsto competir en Baréin.
- La Fórmula 3, por su parte, pasará de 12 a 11 citas y recién volverá a la actividad en junio, en el mítico circuito de Mónaco.
“No pondremos a nadie en riesgo. La seguridad del personal y de los equipos está por encima de cualquier otro interés”, enfatizó Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1.
En un escenario internacional marcado por la tensión geopolítica, la Fórmula 1 ajusta su calendario y envía una señal de prudencia. La atención ahora se centrará en cómo afectará este paréntesis al desarrollo deportivo del campeonato y en si, a mediano plazo, la máxima categoría del automovilismo podrá volver a competir en una región clave para sus socios comerciales.

