Amenaza de bomba y despliegue policial en el Congreso

NewsITe
Una amenaza de bomba en las inmediaciones del Congreso de la Nación activó este jueves un importante operativo de seguridad en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Efectivos de distintas fuerzas y especialistas en explosivos se desplegaron en la zona para revisar el edificio legislativo y sus alrededores, con el objetivo de descartar la presencia de artefactos peligrosos.
Según fuentes de seguridad, el alerta se recibió a través de un aviso telefónico que advertía sobre la presunta colocación de un explosivo en el complejo parlamentario. De inmediato, se pusieron en marcha los protocolos establecidos para este tipo de situaciones, que incluyen la evacuación preventiva de sectores específicos, la restricción del tránsito y la revisión minuciosa de accesos, oficinas y espacios comunes.
Personal de la Policía Federal Argentina, junto con brigadas antiexplosivos y equipos especializados, trabajó sobre los distintos ingresos al Palacio del Congreso y en las áreas linderas. En paralelo, agentes de tránsito y de otras fuerzas dispusieron cortes y desvíos en las calles cercanas, lo que generó demoras y complicaciones en la circulación durante gran parte de la tarde.
Protocolos de seguridad y antecedentes recientes
En los últimos años, el Congreso de la Nación y otros edificios públicos de alto valor institucional han sido blanco de diferentes amenazas que, en la mayoría de los casos, resultaron ser falsas alarmas. Sin embargo, los organismos de seguridad remarcan que cada llamado debe ser tomado con la máxima seriedad y abordado como si se tratara de una situación real, para garantizar la protección de legisladores, trabajadores y visitantes.
Los protocolos contemplan la intervención de equipos de explosivos, la posible evacuación ordenada de personas, el establecimiento de perímetros de seguridad y la coordinación con el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) ante cualquier eventualidad. La prioridad, remarcan las autoridades, es minimizar riesgos y evitar que una amenaza, aun cuando no se concrete, genere daños personales o materiales.
Impacto en la actividad legislativa y en la zona
El operativo se desarrolló mientras se analizaba la agenda parlamentaria del día, por lo que parte del personal administrativo y asesores debió interrumpir sus tareas. En algunos casos se dispuso el reingreso gradual a las oficinas una vez que los equipos técnicos avanzaron con las revisiones y fueron liberando sectores.
- Revisión de accesos y áreas sensibles del edificio.
- Cortes de calles y desvíos de tránsito en el microcentro.
- Intervención de brigadas especializadas en explosivos.
- Seguimiento permanente de las autoridades nacionales.
Fuentes de seguridad señalaron que, ante cualquier amenaza, se aplican de manera inmediata los protocolos establecidos, sin subestimar ningún aviso y priorizando siempre la integridad de las personas.
Al cierre de esta edición, el operativo continuaba y las autoridades aguardaban los resultados finales de las pericias para determinar el origen del llamado y establecer si se trató de una falsa alarma. La investigación judicial buscará identificar a los responsables, ya que este tipo de hechos constituye un delito y puede derivar en severas sanciones penales.
La situación en el entorno del Congreso se mantenía bajo control, aunque con presencia sostenida de efectivos y móviles de seguridad, mientras la zona recuperaba de manera gradual su ritmo habitual de tránsito y actividad comercial.

