Un año de espera y lucha tras la represión en el Congreso

NewsITe
A un año de la violenta represión que dejó gravemente herido al fotoperiodista Pablo Grillo en las inmediaciones del Congreso Nacional, su familia y organismos de derechos humanos vuelven a exigir justicia y el avance de la causa judicial. El caso volvió a instalar el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas federales durante las movilizaciones sociales.
El 12 de marzo de 2023, Grillo se encontraba cubriendo una marcha de jubilados cuando un cartucho de gas lacrimógeno disparado por el cabo de Gendarmería Héctor Guerrero impactó de lleno en su cabeza. El proyectil fue arrojado de forma horizontal y directa hacia los manifestantes, una práctica que los peritajes calificaron como “prohibida e ilegal” y contraria a los protocolos de actuación.
Como consecuencia del impacto, el fotógrafo sufrió lesiones gravísimas en el cráneo y el cerebro. Permaneció internado diez meses, atravesó múltiples cirugías y un extenso proceso de rehabilitación. Recién a comienzos de este año pudo regresar a su hogar, donde continúa con tratamiento ambulatorio y controles médicos permanentes.
El estado de salud de Grillo y el impacto en su familia
Fabián Grillo, padre del fotoperiodista, destacó que la evolución de su hijo es “muy buena” y que los médicos la describen como “asombrosa”. Aun así, reconoció que el último año estuvo atravesado por momentos de “tristeza infinita” y, al mismo tiempo, por la enorme alegría de ver cómo Pablo recuperaba lentamente capacidades y autonomía en su vida cotidiana.
La familia insiste en que, más allá de cualquier eventual condena, el daño sufrido por Pablo es irreversible. Por eso, sostienen que su principal reclamo es que hechos de este tipo no vuelvan a ocurrir y que los responsables sean juzgados, tanto quienes accionaron el arma como quienes tenían la obligación de supervisar el operativo de seguridad.
La causa judicial y la responsabilidad de la cadena de mando
En el plano judicial, el cabo Héctor Guerrero fue procesado por lesiones gravísimas agravadas y abuso de armas. La Justicia consideró que fue autor del disparo que hirió a Grillo y ratificó que se trató de un uso indebido del material represivo. Diversos recursos presentados por la defensa del gendarme, incluida una queja ante Casación, fueron rechazados.
La representación legal de la familia, a cargo de Agustina Lloret, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y de Claudia Cesaroni, del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC), impulsa además que se investigue la responsabilidad de la cadena de mando de Gendarmería, así como el eventual rol político de las autoridades de Seguridad de ese momento.
Investigación sobre Bullrich y próximos pasos del expediente
Lloret señaló que se pidió profundizar la pesquisa sobre la actuación de la entonces ministra de Seguridad y actual senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. La estrategia de la querella es que la causa no se limite al autor material del disparo, sino que avance sobre quienes debían controlar el operativo y garantizar el cumplimiento de los protocolos.
- Profundizar la investigación sobre todos los niveles de mando de Gendarmería presentes en el operativo.
- Definir si hubo responsabilidades políticas en el diseño y la ejecución del dispositivo represivo.
- Actualizar pericias médicas que den cuenta del estado actual de salud de Grillo.
De acuerdo con la abogada, la causa se encuentra en la etapa de producción de las últimas pruebas en relación a Guerrero. Resta una nueva evaluación del Cuerpo Médico Forense para actualizar el cuadro clínico del fotógrafo y, posteriormente, la fiscalía deberá presentar el requerimiento de elevación a juicio para que el expediente pase a la instancia de debate oral.
“Lo que pretendemos es que no vuelva a ocurrir. Para eso es necesario que los responsables la paguen, que sean juzgados”, remarcó el padre de Pablo Grillo.
En paralelo al trámite judicial, el propio Grillo reapareció públicamente en los últimos días, con buen ánimo y mejor estado de salud, e invitó a participar de un festival en Plaza Congreso para conmemorar el aniversario del ataque. Familiares, amigos, organizaciones de derechos humanos y ciudadanos en general se reunirán allí para sostener el reclamo de justicia y cuestionar las prácticas represivas en contextos de protesta social.

