La causa por presunta administración fraudulenta suma nuevas pruebas

NewsITe
La gestión de Juan Román Riquelme al frente de Boca Juniors atraviesa un nuevo capítulo judicial. La Justicia investiga el contenido de un pendrive que habría sido aportado como prueba en la causa por presunta administración fraudulenta contra el actual presidente del club xeneize.
De acuerdo con información difundida en las últimas horas, el dispositivo fue presentado por el denunciante Klix y contendría material considerado sensible para la investigación. El caso se inscribe en un clima político e institucional intenso en Boca, donde en los últimos años se profundizó la puja entre oficialismo y oposición por el control de la entidad.
Según reconstruyó Noticias Argentinas, el periodista Daniel Avellaneda reveló en el programa La Oral Deportiva, por Radio Rivadavia, que en el pendrive se habrían incorporado audios, videos, fotografías y chats que podrían comprometer el manejo institucional durante la conducción de Riquelme. Los investigadores analizarán ahora si ese material tiene entidad jurídica suficiente como para respaldar la acusación de administración fraudulenta.
Qué mira la Justicia en el caso Boca
La causa judicial apunta a establecer si existió un perjuicio económico para Boca Juniors o un beneficio indebido para terceros a partir de decisiones de gestión. Dentro de las presuntas irregularidades bajo la lupa se mencionan distintos ejes clave para la economía y la vida social del club.
- Ingresos del club y manejo de fondos: se evalúa la trazabilidad de los recursos y el destino de ciertas partidas.
- Venta de entradas y control de molinetes: la Justicia indaga en la recaudación por partidos y eventuales desvíos o registros irregulares de acceso a la Bombonera.
- Gestión de socios: se revisan altas, bajas, cupos y posibles beneficios discrecionales en la administración del padrón.
Alcances de la denuncia y próximos pasos
En el expediente, los investigadores deberán determinar si hubo maniobras orientadas a generar un lucro ilícito o una defraudación al patrimonio del club. De comprobarse los hechos, podrían derivarse responsabilidades penales y patrimoniales para los involucrados.
Por el momento, el contenido del pendrive permanece bajo estricta reserva de la Justicia, que ordenará peritajes técnicos para verificar la autenticidad de los archivos, su origen y si existió algún tipo de edición o manipulación. Recién luego de esa etapa se evaluará su incorporación formal como prueba.
Fuentes judiciales remarcan que la investigación se encuentra en una fase preliminar y que, más allá del impacto mediático del caso, serán los peritajes y la documentación respaldatoria los que definirán el rumbo del expediente.
Mientras tanto, la dirigencia de Boca Juniors sigue de cerca la evolución del proceso, en un contexto donde cada novedad judicial tiene impacto directo en la vida institucional y política del club de la Ribera.

