Siguen los estudios médicos al niño accidentado en Pinamar.

A casi dos meses del brutal siniestro ocurrido en los médanos de Pinamar, la salud de Bastián Jerez continúa bajo estricta observación médica. El niño permanece internado y en las últimas horas fue sometido a una resonancia magnética clave para “definir nuevas cuestiones” de su estado general y los próximos pasos del tratamiento.
La información fue confirmada por su mamá, Macarena Collantes, a través de un mensaje publicado en su cuenta de Instagram. Allí explicó que Bastián “se está recuperando” y que “está tomando más fuerzas para poder colocarle una nueva válvula”, un procedimiento que forma parte del complejo abordaje neurológico que necesita tras el grave accidente.
Según detalló Collantes, el estudio por imágenes se realizó este jueves por la mañana y será determinante para evaluar la evolución del cuadro neurológico del niño y la necesidad de una nueva intervención quirúrgica. Los resultados permitirán a los médicos decidir si es posible avanzar con la colocación de una nueva válvula y ajustar el tratamiento a su estado actual.
En su mensaje, la mamá de Bastián pidió nuevamente cadenas de oración y acompañamiento: reiteró el pedido para “seguir pidiendo por él” y que las imágenes “vengan más claras” y reflejen la fortaleza con la que el pequeño atraviesa este delicado momento. La familia se apoya en el afecto y el apoyo recibido desde distintos puntos del país desde que se conoció el caso.
El siniestro en los médanos y la causa judicial
El hecho que dejó a Bastián gravemente herido ocurrió a mediados de enero, en una zona de médanos de Pinamar, durante una jornada de paseos en vehículos todoterreno. En ese contexto se produjo el siniestro que derivó en graves lesiones para el menor y motivó una investigación penal que aún sigue en curso.
En la causa hay tres personas imputadas: Manuel Molinari, señalado como conductor de la camioneta Volkswagen Amarok involucrada; Noemí Quirós, quien manejaba el UTV (vehículo utilitario todoterreno) en el que se desplazaba Bastián; y Maximiliano Jerez, padre del niño. Los tres están acusados por el delito de lesiones culposas agravadas, una figura que contempla la producción de daños físicos por negligencia o imprudencia.
La Justicia deberá avanzar ahora en la reconstrucción detallada de lo ocurrido en los médanos, analizar peritajes y testimonios y determinar eventuales responsabilidades penales. Mientras tanto, la prioridad de la familia continúa siendo la evolución de Bastián, que sigue luchando por su recuperación en un contexto de alta complejidad médica.
“Por favor sigamos pidiendo por él para que esas imágenes vengan más claras y nos demuestren lo fuerte que es Basti”, expresó su mamá en redes sociales, apelando al acompañamiento y la empatía social.
En los próximos días se conocerán los resultados de la resonancia y las decisiones del equipo médico respecto a nuevas intervenciones. Cada avance en su estado de salud es seguido con atención por familiares, allegados y por quienes se conmovieron con la historia del niño accidentado en Pinamar.

