Amenaza por correo electrónico activó protocolo de seguridad en la AMIA

NewsITe
La sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ubicada en el barrio de Once de la Ciudad de Buenos Aires, fue escenario este miércoles de una nueva amenaza recibida por correo electrónico, que obligó a poner en marcha los protocolos de seguridad establecidos. Tras un exhaustivo operativo de la Policía Federal Argentina (PFA), las autoridades confirmaron que se trató de una falsa alarma y que no se hallaron elementos de riesgo.
Según informaron desde la institución comunitaria, apenas se detectó el mensaje intimidatorio se dio aviso inmediato a las fuerzas de seguridad y se activaron los mecanismos previstos para este tipo de situaciones. La intervención estuvo a cargo del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la PFA, área especializada en este tipo de procedimientos.
Los efectivos realizaron una revisión preventiva tanto en la histórica sede de la calle Pasteur 633 como en el edificio de Uriburu 650. Ambas direcciones se encuentran bajo estrictos esquemas de seguridad desde hace años, debido al antecedente del atentado contra la AMIA perpetrado en 1994, que dejó 85 muertos y marcó profundamente a la comunidad judía y a la sociedad argentina en su conjunto.
Fuentes consultadas señalaron que la inspección incluyó controles en los accesos, áreas comunes, oficinas y otros espacios internos, siguiendo los protocolos definidos para amenazas de bomba y hechos de posible naturaleza antiterrorista. Pese a la magnitud del operativo, no fue necesaria la evacuación de las personas presentes en los edificios.
Tras la revisión del DUIA, el informe oficial concluyó que el resultado fue negativo: no se detectaron artefactos explosivos ni elementos sospechosos. En ese contexto, la AMIA indicó que todas las actividades previstas para la jornada continuaron desarrollándose con normalidad, aunque bajo un marco de especial atención y coordinación con las fuerzas federales.
Protocolos y contexto de seguridad en torno a la AMIA
La AMIA, una de las instituciones centrales de la vida comunitaria judía en la Argentina, mantiene desde hace décadas estrictas medidas de seguridad debido al antecedente del atentado del 18 de julio de 1994. Por ese motivo, cada advertencia o amenaza, aun cuando luego resulte falsa, se trata con máxima seriedad.
- Intervención inmediata del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la PFA.
- Revisión simultánea de las sedes de Pasteur 633 y Uriburu 650.
- Confirmación de resultado negativo y continuidad de las actividades institucionales.
“Todas las actividades programadas continuaron desarrollándose con normalidad durante la inspección”, señalaron desde la AMIA al confirmar que el operativo concluyó sin incidentes.
Las autoridades de la entidad reiteraron que se seguirán aplicando de manera estricta los protocolos de seguridad vigentes ante cualquier situación de riesgo potencial, al tiempo que subrayaron la importancia de la coordinación permanente con los organismos de seguridad nacionales para la protección de socios, empleados y visitantes.
La investigación sobre el origen del correo electrónico amenazante quedó en manos de las áreas especializadas, que buscan determinar la autoría y las posibles motivaciones detrás del mensaje, en un contexto en el que las falsas alarmas generan preocupación pero también refuerzan la necesidad de no relajar los controles.

