El crudo se dispara y vuelve a tensionar los mercados globales

NewsITe
Los precios internacionales del petróleo registran una fuerte suba y vuelven a ubicarse en torno a los US$100 por barril, luego de una nueva ofensiva iraní en el estrecho de Ormuz que encendió las alarmas en los mercados energéticos y financieros del mundo.
En la jornada, el Brent —referencia para Europa y buena parte de las exportaciones que siguen desde la Argentina— llegó a trepar hasta 10%, tocando los US$101 por barril antes de moderar el avance y retroceder levemente hacia la zona de los US$98. El West Texas Intermediate (WTI), marcador clave para Estados Unidos, ganó alrededor de 4,6% y se ubicó en torno de los US$91.
Con estas subas, ambos contratos de referencia acumulan una revalorización superior al 60% en lo que va de 2026, luego de varias ruedas de correcciones a la baja que habían dado cierto respiro. El nuevo salto de precios vuelve a ubicar al crudo cerca de sus máximos del año y reaviva el debate sobre su impacto en la inflación global y los costos de energía.
El estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el suministro
La reacción de los mercados está directamente relacionada con la escalada de tensión en el estrecho de Ormuz, la angosta vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Por allí circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, lo que la convierte en un verdadero cuello de botella del comercio energético.
Según reportes internacionales, Irán mantiene bloqueado el paso de buques y, en las últimas horas, se multiplicaron las denuncias de agresiones contra embarcaciones que transitan la zona. Se informó que al menos dos petroleros fueron alcanzados por proyectiles cerca del sur de Irak, con incendios a bordo, evacuación de tripulaciones, un muerto y varios desaparecidos.
Respuesta internacional y riesgos para la economía
Ante el riesgo de desabastecimiento, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) activó un plan de emergencia que contempla la liberación de unos 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, la mayor medida de este tipo desde su creación. El objetivo es aliviar parcialmente la presión sobre los precios y garantizar el flujo a los principales compradores.
- La AIE anunció la liberación coordinada de 400 millones de barriles.
- Estados Unidos aportará 172 millones de barriles desde sus reservas.
- Se estima que el cierre de Ormuz afecta unos 20 millones de barriles diarios.
En paralelo, Washington confirmó que liberará 172 millones de barriles a partir de la próxima semana. Sin embargo, los analistas advierten que este volumen no alcanza para compensar la pérdida de aproximadamente 20 millones de barriles diarios que dejaron de circular por el cierre de la ruta marítima.
“Mientras el estrecho de Ormuz permanezca bajo amenaza, la volatilidad del precio del crudo seguirá siendo elevada y el riesgo para la economía global será significativo”, advierten operadores del mercado energético.
Para la Argentina y el resto de la región, un petróleo cercano a los US$100 implica mayores costos de importación de combustibles y presión adicional sobre la balanza comercial y los niveles de inflación. Los gobiernos y los bancos centrales siguen de cerca la evolución del conflicto, conscientes de que un nuevo shock petrolero podría complicar aún más la recuperación económica mundial.

