Condena por abuso sexual y robo; investigan trata laboral

Seis años de prisión para un hombre acusado de abuso y robo

Tribunales federales de San Martín

NewsITe

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°5 de San Martín condenó a seis años de prisión a Wilson Mamani Luján, ciudadano boliviano de 35 años, al encontrarlo penalmente responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y hurto en perjuicio de una joven de 26 años, también de nacionalidad boliviana. El caso se cruzó con otra investigación por presunta explotación laboral en un taller textil del partido bonaerense de Moreno.

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Según reconstruyó la Justicia, la víctima llegó a la Argentina el 22 de octubre de 2023 con la promesa de un trabajo como costurera. Desde entonces quedó alojada en un taller textil ubicado en Moreno, propiedad del hermano del condenado y de la pareja de este. Allí, de acuerdo con su testimonio, fue sometida a agresiones físicas, amenazas constantes y aislamiento, con su documentación retenida e impedimentos para salir del lugar.

Además de las tareas de costura, la mujer denunció que era obligada a realizar limpieza, orden y cocina, sin percibir el pago acordado por su labor. Este escenario configuró un presunto contexto de trata y explotación laboral, que hoy es objeto de una investigación específica en el fuero federal.

La noche del abuso y el robo

El 20 de enero de 2024, la joven pidió autorización a la dueña del taller para salir a enviar por encomienda un regalo a su hija, que vive en Bolivia. La salida fue permitida bajo la condición de que fuera acompañada por dos sobrinos de la pareja, de 21 y 23 años. Por la tarde se dirigieron a un bar del barrio porteño de Liniers, donde comenzaron a consumir bebidas alcohólicas.

Al lugar llegó más tarde Mamani Luján, a quien la víctima ya conocía por sus visitas al taller. Con el correr de las horas, los sobrinos se retiraron y dejaron sola a la mujer con el acusado. Como ya había pasado la medianoche, el hombre le ofreció que se quedara a dormir en su vivienda en Ciudadela, con la promesa de acompañarla de regreso al taller al día siguiente.

De acuerdo con la sentencia, una vez en el domicilio, cuando la mujer se dispuso a dormir, el imputado abusó sexualmente de ella y luego le sustrajo 25.000 pesos y su teléfono celular. Al día siguiente, ya cerca del mediodía, la víctima advirtió que no tenía dinero para regresar al taller.

La denuncia y el rol de la Justicia federal

Ante esa situación, la joven le pidió al hombre salir a comer y ambos volvieron a un bar en Liniers. Fue en ese lugar donde la víctima aprovechó un descuido para pedir ayuda a un mozo, quien dio aviso inmediato a la Policía. Allí relató los hechos de la noche anterior y, además, describió los malos tratos y la violencia física sufrida en el taller textil de Moreno.

El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°7, que inicialmente intervenía en la causa por abuso sexual, remitió testimonios a la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín y dio intervención a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), especializada en la investigación de delitos de trata.

A partir de esa articulación, se abrió una causa por presunta explotación laboral con intervención de la Fiscalía Federal N°2 de Morón, a cargo de Mariela Labozzetta, y del Juzgado Federal N°1 de la misma jurisdicción. El juzgado porteño finalmente declinó la competencia de la causa por el abuso en favor de la justicia federal, al considerar que ambas tramas tenían como eje a la misma víctima y al mismo imputado, y que el vínculo entre ellos se originó precisamente en el taller donde ella habría sido explotada.

Condena por abuso; la trata laboral, en un juicio aparte

Durante los alegatos de cierre, el fiscal general Carlos Cearras había solicitado una pena de seis años de prisión para Mamani Luján, pedido que fue recogido por el Tribunal Oral Federal N°5. El condenado fue hallado culpable de abuso sexual con acceso carnal y hurto, en un fallo que se alinea con la línea acusatoria del Ministerio Público Fiscal.

Si bien la fiscalía había reclamado que las causas por abuso sexual y explotación laboral tramitaran de manera conjunta, por la conexión temporal y espacial entre los hechos, el juzgado federal resolvió que siguieran caminos separados. De este modo, el acusado fue juzgado y condenado exclusivamente por el ataque sexual y el robo, mientras que las circunstancias de presunta trata laboral en el taller textil de Moreno serán analizadas en otro proceso oral.

El caso vuelve a poner en foco la situación de vulnerabilidad que atraviesan muchas personas migrantes en el mercado laboral informal, en especial en talleres textiles clandestinos del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, donde se combinan largas jornadas de trabajo, hacinamiento y amenazas con graves violencias físicas y sexuales.

La intervención coordinada de la Justicia federal, fiscalías especializadas y PROTEX será clave para determinar si en este expediente existió un delito de trata de personas con fines de explotación laboral, además del abuso sexual ya probado en juicio.

Mientras se aguarda el avance del proceso por explotación laboral, la condena sobre Mamani Luján sienta un antecedente relevante en la persecución de agresiones sexuales cometidas en contextos de extrema vulnerabilidad social y migratoria.

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