Villarruel refuerza su distancia del oficialismo

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La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con la administración de Javier Milei al difundir en sus redes sociales mensajes irónicos de seguidores contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El eje de las críticas fue el reciente viaje a Nueva York que el portavoz realizó junto a su esposa, Bettina Angeletti, viaje que reavivó cuestionamientos en torno al discurso oficial contra “la casta”.
En la publicación, Villarruel compartió comentarios de usuarios que cuestionaban el rol de Adorni y ponían en duda la coherencia entre las promesas de campaña del Presidente y determinadas decisiones de Gobierno. Al amplificar esas voces, la vicepresidenta volvió a dejar en claro su intención de diferenciarse del núcleo más cercano a Milei.
Uno de los mensajes replicados por Villarruel remarcaba que el propio Adorni había aclarado públicamente que la vicepresidenta “no es parte de esto”, en alusión a la gestión y al entorno presidencial. Esa frase fue interpretada como un gesto explícito para consolidar el perfil propio de Villarruel frente al electorado que apoyó a La Libertad Avanza, pero que hoy observa con desconfianza algunas decisiones del Gobierno.
Otro de los textos que generó mayor repercusión señalaba que Adorni habría justificado el viaje a Estados Unidos argumentando que su labor “es muy sacrificada”. La respuesta irónica de los usuarios, del estilo “Chau, me voy a la m…”, apuntó a la supuesta contradicción entre ese tipo de viajes y la retórica oficial sobre austeridad y ajuste.
Interna libertaria y distancia política creciente
La relación entre Milei y Villarruel atraviesa desde hace meses una visible tensión. Las diferencias, que inicialmente se atribuían a miradas distintas sobre cuestiones institucionales y de gestión, derivaron con el tiempo en una ruptura política prácticamente abierta, con cruces a través de los medios de comunicación y las redes sociales.
En su última entrevista televisiva, el Presidente fue consultado sobre versiones que indicaban que le habría pedido la renuncia a Villarruel. Milei negó esa posibilidad y sostuvo que es la propia vicepresidenta quien debe decidir si continúa o no en el cargo, recordando que ambos fueron votados para cumplir su mandato hasta 2027.
- Villarruel busca diferenciarse del oficialismo amplificando críticas al jefe de Gabinete.
- El viaje de Adorni a Nueva York reavivó cuestionamientos sobre el discurso anti “casta”.
- La relación entre Milei y su vicepresidenta evidencia una fractura política prolongada.
“Ella es quien debe decidir si continuar en su función o no. Nos eligieron hasta el 2027”, sostuvo Javier Milei al ser consultado por el futuro de Villarruel.
Mientras el Gobierno intenta sostener su programa de ajuste y reformas, la figura de Villarruel se consolida como un polo interno de tensión. Con agenda propia en materia de derechos humanos, seguridad y rol del Estado, la vicepresidenta parece apostar a preservar su capital político aun a costa de profundizar su distancia con la Casa Rosada. La evolución de esa relación será clave para el clima interno de la coalición oficialista y para el rumbo del Gobierno en los próximos meses.

