Asilo para cinco jugadoras iraníes tras la polémica por el himno

NewsITe
El Gobierno de Australia confirmó que cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán recibieron visados humanitarios y permanecerán en el país, luego de la fuerte polémica desatada durante la Copa Asiática femenina por su negativa inicial a cantar el himno nacional iraní. El resto de la delegación regresará a su país en las próximas horas.
La decisión de Canberra cobró dimensión internacional después de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamara públicamente que se les otorgara asilo ante el temor de posibles represalias en Irán. El caso se inscribe en un contexto de creciente escrutinio mundial sobre la situación de los derechos humanos y, en particular, de las mujeres en la República Islámica.
Según consignaron autoridades australianas, de las 25 futbolistas que integraban el plantel, solo cinco solicitaron asistencia para permanecer en el país. Esas jugadoras fueron trasladadas a un lugar seguro con apoyo de la Policía Federal y recibieron visados humanitarios especiales, lo que les permite iniciar los trámites para rehacer su vida lejos de Irán.
Operativo de salida y tensión diplomática
Mientras tanto, el resto del equipo comenzó su retorno. Un autobús con jugadoras partió desde un hotel de la ciudad de Gold Coast rumbo al aeropuerto, escoltado por fuerzas de seguridad. Desde allí, el itinerario previsto incluye una escala en Kuala Lumpur, Malasia, antes de continuar viaje hacia territorio iraní.
La controversia se originó en el debut ante Corea del Sur en la Copa Asiática, cuando varias futbolistas se negaron a entonar el himno nacional. Medios oficiales iraníes calificaron el gesto como un acto de traición, lo que encendió alertas sobre posibles sanciones disciplinarias o políticas una vez que el plantel regresara a Teherán.
En los partidos posteriores, las jugadoras sí cantaron el himno, pero el episodio ya había generado preocupación en organizaciones de derechos humanos y en distintas capitales occidentales. En ese marco, las gestiones diplomáticas entre Irán, Australia y Estados Unidos se intensificaron, con versiones cruzadas sobre el nivel de presión ejercida sobre las deportistas.
Acusaciones cruzadas entre Irán y Estados Unidos
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, rechazó la injerencia de Washington y acusó a Estados Unidos de intentar “secuestrar” a las jugadoras mediante ofertas de asilo. Al mismo tiempo, aseguró que el gobierno iraní las espera “con los brazos abiertos” y que no habrá represalias por lo ocurrido durante el torneo continental.
Analistas regionales señalan que el caso vuelve a colocar bajo la lupa las restricciones que enfrentan las mujeres en Irán, incluso en el ámbito deportivo, donde existen estrictos códigos de conducta y vestimenta. El gesto de las futbolistas se leyó, dentro y fuera del país, como una forma de protesta simbólica frente a la situación política y social.
Si bien los detalles sobre la identidad de las cinco jugadoras que se quedarán en Australia se mantienen en reserva por razones de seguridad, se estima que en los próximos meses comenzarán a recibir apoyo legal, asistencia psicológica y programas de integración. El desenlace del resto del plantel, en cambio, quedará marcado por la mirada atenta de la comunidad internacional, que seguirá de cerca su regreso a Irán.

