El Gobierno jujeño llama a la calma y abre una mesa de diálogo

NewsITe
El conflicto salarial de la Policía de Jujuy sumó un nuevo capítulo tras las fuertes protestas registradas en la Plaza Belgrano, frente a la Casa de Gobierno provincial. Luego de una jornada marcada por incidentes y tensión, el Ejecutivo jujeño decidió avanzar en nuevas instancias de negociación para intentar encauzar el reclamo y descomprimir la situación en las calles.
En las últimas horas, efectivos policiales —muchos de ellos con el rostro cubierto— y familiares se concentraron en el centro de San Salvador de Jujuy para exigir una mejora salarial que, según trascendió, rondaría el 50% de incremento. La protesta, que lleva varias semanas con diferentes manifestaciones, tuvo su pico máximo el lunes, cuando el edificio gubernamental fue el epicentro de cánticos, pirotecnia y momentos de alta tensión.
A través de un comunicado oficial, el Gobierno provincial hizo un “llamado a la calma y la paz social” y aseguró mantener una “firme voluntad de diálogo y consenso” con los representantes policiales. No obstante, cuestionó con dureza algunos episodios registrados durante la protesta, en particular la presencia de manifestantes encapuchados y algunos actos considerados violentos.
Las autoridades remarcaron que estas prácticas “pertenecen al Jujuy de la confrontación y la prepotencia que los jujeños supimos dejar atrás”, en un mensaje que buscó diferenciar el reconocimiento del reclamo salarial de las formas en que se expresó parte de la movilización. Según fuentes gubernamentales y policiales, está previsto que las negociaciones continúen durante este martes, con el objetivo de avanzar hacia un entendimiento que permita recomponer el servicio de seguridad en toda la provincia.
Daños en la Casa de Gobierno y críticas al vandalismo
El Ejecutivo provincial lamentó especialmente los daños materiales registrados en la Casa de Gobierno durante la protesta. En redes sociales circularon videos en los que se observa a manifestantes arrojando pirotecnia y otros elementos hacia el edificio, lo que generó preocupación y repudio entre las autoridades.
En ese marco, el gobierno jujeño apuntó contra lo que describió como “un minúsculo grupo sectario” al que responsabilizó por los destrozos y el clima de violencia. “El reclamo legítimo nunca puede ser excusa para el vandalismo”, enfatizaron voceros oficiales, al tiempo que insistieron en la necesidad de encauzar el conflicto por vías institucionales.
- El reclamo central de la policía es un aumento salarial cercano al 50%.
- El conflicto lleva varias semanas e impacta en el funcionamiento de la fuerza.
- El gobierno promete mantener abiertas las instancias de diálogo.
- Se investigarán los daños en la Casa de Gobierno y los hechos de violencia.
“El reclamo legítimo nunca puede ser excusa para el vandalismo”, advirtió el Gobierno de Jujuy, al condenar los daños en la Casa de Gobierno y llamar a la paz social.
Mientras continúan las conversaciones entre representantes policiales y funcionarios provinciales, la mirada está puesta en si las partes podrán alcanzar un acuerdo que brinde una solución de fondo al conflicto salarial y permita normalizar el funcionamiento de la seguridad en Jujuy. De la respuesta oficial y de la evolución de las protestas dependerá si la tensión cede o si el escenario vuelve a escalar en las próximas jornadas.

