Las mujeres ganan espacio en la Justicia, pero sigue la brecha en los cargos de poder

NewsITe
Un nuevo relevamiento de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó que las mujeres son mayoría en el sistema judicial argentino, pero aún están subrepresentadas en los puestos de máxima decisión. De acuerdo con el “Mapa de Género de la Justicia Argentina 2025”, ellas representan el 57% del plantel total de la Justicia en todo el país, pero solo ocupan el 31% de las máximas autoridades.
El informe, difundido por decimoquinto año consecutivo, releva la composición de todo el sistema judicial argentino: justicia federal, nacional y provinciales, así como consejos de la magistratura y Ministerios Públicos fiscales y de la defensa. En 2025, el sistema estuvo integrado por 133.622 personas, con una presencia femenina que se consolida en las bases, pero avanza de manera más lenta en la cúpula.
Cuando se observa el conjunto de quienes accedieron a cargos de magistratura —juezas y jueces, camaristas, procuradores, fiscales y defensores— la proporción de mujeres llega al 46% del total. Además, ellas son mayoría tanto en el funcionariado como en el personal administrativo, con un 61% en ambos casos. En contraste, el personal de servicio continúa siendo predominantemente masculino, con un 67% de varones.
El estudio subraya que los cargos de máximas autoridades y de la magistratura dependen de la propuesta y aprobación de los otros poderes del Estado, mientras que la conformación del funcionariado y del personal de servicio responde a decisiones internas de los poderes judiciales. Esa diferencia ayuda a explicar por qué la presencia de mujeres crece más rápido en los escalones medios y bajos que en la cúpula institucional.
Panorama federal y nacional: mayoría en planta, minoría en los estratos superiores
A nivel de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, desde 2021 no hay ministras en el Máximo Tribunal. Sin embargo, el funcionariado de la Corte estuvo compuesto en 2025 por un 51% de mujeres, lo que muestra una mayor apertura en los equipos técnicos y de gestión, aunque no todavía en los sillones de mayor visibilidad.
En la Procuración General de la Nación, el escenario es similar: allí las mujeres son mayoría en el funcionariado (53%) y en el personal administrativo (56%), pero solo el 28% del total de procuradores y fiscales son mujeres. La brecha se replica en la Defensoría General de la Nación: si bien el máximo cargo estuvo ocupado por una mujer a la fecha de corte del informe (31 de octubre de 2025), apenas el 37% de quienes ejercen funciones de defensa pública son mujeres.
En la Justicia Federal y Nacional, las mujeres integran el 54% del plantel total, pero su presencia cae con fuerza al mirar la composición de las cámaras: solo el 24% de quienes ocupan cargos de camaristas son mujeres. En 2025 hubo tres cámaras federales sin ninguna camarista mujer y una sin magistradas. Solo dos cámaras registraron mayoría femenina y la Cámara Federal de la Seguridad Social logró paridad de género.
Las provincias avanzan, pero la igualdad plena aún es una meta
Si se toman en conjunto los poderes judiciales de todas las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el informe muestra que el 64% del funcionariado está integrado por mujeres. En cambio, ellas ocupan el 36% de las máximas autoridades y el 45% de los cargos de magistratura, lo que refleja una mejora sostenida pero todavía insuficiente.
En los poderes judiciales provinciales, el porcentaje de mujeres en el máximo cargo creció 15 puntos porcentuales en los últimos 15 años: pasó del 21% en 2011 al 36% en 2025. Pese a este avance, al comparar la estructura de los Ministerios Públicos Fiscales y de la Acusación con los Ministerios Públicos de la Defensa de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, se observa que en los vértices de ambos organismos las mujeres siguen siendo minoría.
Consejos de la Magistratura: más consejeras, pero todavía sin mayoría
El relevamiento también incluye a los consejos de la magistratura de todo el país. De los 212 máximos cargos que suman los consejos de la Nación, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las mujeres ocuparon el 40% en 2025. Esa cifra representa un incremento de 5 puntos porcentuales respecto de 2024 y de 14 puntos frente a la primera medición realizada en 2011.
Aun así, la paridad dista de ser una realidad extendida: solo en cinco jurisdicciones hubo mayoría de consejeras mujeres y en otras tres se alcanzó la paridad entre varones y mujeres. En la mayoría de los distritos, los órganos encargados de seleccionar, evaluar y sancionar a jueces y juezas todavía muestran una predominancia masculina, lo que impacta en la velocidad con la que se corrigen las desigualdades de género en el resto del sistema judicial.
El “Mapa de Género de la Justicia Argentina” se consolida como una herramienta clave para monitorear la participación de las mujeres en todos los niveles del Poder Judicial y para orientar políticas que promuevan una igualdad real y sostenible en el tiempo.
Con estos datos, la Justicia argentina exhibe una paradoja: mientras las mujeres son mayoría en la estructura y sostienen buena parte del funcionamiento cotidiano del sistema, los espacios de decisión siguen siendo, en términos relativos, territorio masculino. El desafío de los próximos años será transformar esa presencia cuantitativa en poder efectivo de decisión, con políticas de equidad, transparencia en los nombramientos y compromiso de los tres poderes del Estado.

