Economista alerta por nueva puja del Gobierno con la industria

El oficialismo apunta a los industriales en un contexto de debilidad opositora

Javier Milei y el conflicto del Gobierno con el sector industrial

NewsITe

El economista Ricardo Delgado advirtió que el gobierno de Javier Milei está construyendo a los industriales como nuevo adversario político, en un escenario donde el peronismo atraviesa una marcada debilidad y perdió centralidad como oposición. Según su análisis, el oficialismo combina esa disputa con un ambicioso programa de cambios culturales y económicos que ya comienza a sentirse en la economía real.

En diálogo con Splendid AM 990, el titular de la consultora Analytica sostuvo que la Casa Rosada busca un actor que pueda funcionar como “enemigo” frente a la opinión pública. A su criterio, el sector empresario y especialmente la industria, históricamente protegida por políticas arancelarias y subsidios, aparece hoy como un blanco funcional para esa confrontación política.

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Delgado aclaró que el debate sobre el nivel de protección a la producción local es legítimo y necesario, en un país donde los consumidores llevan años pagando precios más altos que en naciones vecinas. Recordó, en ese sentido, los viajes frecuentes de argentinos a Chile, Uruguay o Brasil para aprovechar diferencias cambiarias y conseguir productos a menor valor.

No obstante, advirtió que una apertura económica acelerada, sin período de transición ni políticas de acompañamiento, puede golpear con fuerza al empleo y al consumo interno. “El problema es el timing y la velocidad del proceso, que descolocan a muchos sectores y generan ruido”, planteó el economista.

Desregulación, transición y el impacto territorial

Para Delgado, hasta el momento la gestión libertaria avanzó más en desregulación y simplificación administrativa que en una apertura arancelaria plena. Recordó que Argentina sigue atada al arancel externo común del Mercosur, lo que limita una reducción generalizada de impuestos a las importaciones, aunque sí se hayan eliminado trabas burocráticas y requisitos que encarecían y demoraban la operatoria.

El especialista destacó que, si bien esos cambios van “en la dirección correcta” desde el punto de vista de la eficiencia, deben ser complementados con mecanismos de transición. Señaló que las experiencias internacionales de reconversión productiva incluyeron siempre asistencia estatal, tanto para empresas como para trabajadores desplazados.

En esa línea, se mostró escéptico frente a la idea de que los puestos industriales que puedan perderse en el conurbano bonaerense o en otras zonas fabriles sean compensados rápidamente con empleos vinculados a la minería o al petróleo en regiones cordilleranas. “No es realista pensar que un trabajador de una pyme metalúrgica de San Martín se mudará sin más al conurbano de Neuquén para emplearse en servicios petroleros”, ejemplificó.

Consumo debilitado, inflación persistente y señales de alerta financiera

Delgado también encendió luces amarillas sobre la situación del consumo interno. Estimó que el salario real permanece entre siete y ocho puntos por debajo del nivel que tenía al inicio del actual gobierno, tomando una canasta de referencia más representativa. Ese deterioro del poder adquisitivo condiciona la posibilidad de una recuperación sostenida de la demanda.

Según el analista, parte del rebote observado desde mediados de 2024 se explicó por el regreso del crédito a las familias, que permitió recomponer la venta de bienes durables como autos, motos y electrodomésticos. Sin embargo, esa vía de expansión empieza a mostrar límites: el nivel de mora está creciendo tanto en hogares como en empresas y alrededor del 15% de las pymes presenta irregularidades en sus préstamos.

En materia inflacionaria, el economista proyectó un índice cercano al 2,8% para febrero y advirtió que un ritmo mensual “cómodamente por encima del 2%” sigue siendo un problema, porque erosiona mes a mes el poder de compra. El interrogante central, afirmó, es cómo piensa el Gobierno reactivar el consumo sin desarmar el programa de estabilización.

En el frente cambiario y financiero, Delgado consideró que la administración Milei dispone de un margen mayor que en etapas previas debido al comportamiento de los ahorristas. Aun cuando la demanda de dólares se mantiene firme, buena parte de esas divisas permanece depositada en los bancos, lo que fortalece al sistema financiero y engrosa las reservas del Banco Central. Ese factor, concluyó, le otorga algo más de aire al oficialismo, aunque no resuelve las tensiones de la economía real.

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