La economía muestra dos caras: la obra se sostiene y las fábricas se enfrían

NewsITe
La última batería de datos difundida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmó un escenario de contrastes en el inicio de 2026: mientras la construcción mantiene el impulso con el que cerró 2025, la industria manufacturera vuelve a mostrar una caída interanual y acumula siete meses consecutivos en terreno negativo.
De acuerdo con los informes oficiales, el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) avanzó 1,2% en enero frente al mismo mes del año anterior, luego de cerrar 2025 con un crecimiento de 6,3%. En términos desestacionalizados, el índice mostró una variación prácticamente nula frente a diciembre, pero la serie tendencia-ciclo registró una mejora de 0,8%, lo que sugiere cierta estabilidad en el sector.
En paralelo, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) retrocedió 3,2% interanual en enero, aunque exhibió un repunte mensual de 3,1% respecto de diciembre. Aun así, la tendencia general sigue siendo desfavorable para las fábricas, que arrastran siete descensos al hilo: julio (-0,7%), agosto (-4,2%), septiembre (-0,2%), octubre (-2,7%), noviembre (-8,8%), diciembre (-4%) y enero (-3,2%).
La industria, uno de los sectores más golpeados
La debilidad industrial se consolida como uno de los principales focos de preocupación dentro del actual esquema económico. Según los datos oficiales, diez de las dieciséis divisiones manufactureras medidas por el INDEC mostraron caídas en la comparación interanual, con fuertes descensos en ramas clave para el empleo y la inversión.
- Maquinaria y equipo: -20,2%.
- Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes: -25,7%.
- Prendas de vestir, cuero y calzado: -20,6%.
- Otros equipos, aparatos e instrumentos: -22,1%.
- Productos textiles: -23,9%.
- Productos de caucho y plástico: -8%.
- Productos de metal: -8%.
- Alimentos y bebidas: -0,7%.
- Muebles y colchones y otras manufactureras: -5%.
- Otro equipo de transporte: -8,4%.
Entre las pocas divisiones que lograron escapar de la tendencia negativa se cuentan sustancias y productos químicos (-7,2%), productos minerales no metálicos (-4,3%), refinación de petróleo, coque y combustible nuclear (-2,2%), productos de tabaco (2,5%), madera, papel, edición e impresión (0,2%) e industrias metálicas básicas (0,2%). El leve desempeño positivo en estos segmentos no alcanza, sin embargo, para compensar el retroceso general del bloque fabril.
Construcción: leve mejora y expectativas estables
En el caso de la construcción, el crecimiento interanual del 1,2% se apoya, principalmente, en el comportamiento de algunos insumos específicos. Cinco de los trece rubros relevados por el INDEC mostraron subas significativas en enero, lo que sugiere la continuidad de obras en curso y proyectos nuevos, especialmente en el ámbito privado.
- Resto de los insumos (incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción): 60,5%.
- Hormigón elaborado: 16,9%.
- Artículos sanitarios de cerámica: 15,8%.
- Placas de yeso: 11,7%.
- Pinturas para construcción: 10,5%.
En contraste, ocho insumos registraron bajas interanuales, lo que refleja un comportamiento heterogéneo dentro de la actividad: cales (-15%), ladrillos huecos (-14,9%), mosaicos graníticos y calcáreos (-13,3%), hierro redondo y aceros para la construcción (-10%), pisos y revestimientos cerámicos (-9,6%), yeso (-9,3%), cemento portland (-5,3%) y asfalto (-4,1%).
Las encuestas cualitativas del sector muestran que la mayoría de las empresas no prevé grandes cambios en el nivel de actividad de corto plazo, aunque se mantiene un núcleo de firmas que espera mejoras hacia el segundo trimestre del año.
Qué proyectan las empresas para los próximos meses
La encuesta cualitativa que acompaña el informe del INDEC revela expectativas relativamente estables para el período febrero-abril de 2026. En el segmento de obras privadas, el 67,7% de las compañías consultadas considera que el nivel de actividad se mantendrá sin cambios, el 16,7% anticipa un aumento y el 15,6% proyecta una caída.
En el caso de las obras públicas, el 63,4% de las empresas cree que la actividad continuará en el mismo nivel, el 19,5% espera una mejora y el 17,1% prevé un retroceso. Estas respuestas, en un contexto de restricciones fiscales y revisiones de planes de infraestructura, muestran que el sector de la construcción observa con cautela el escenario, pero sin señales de un freno abrupto en el corto plazo.
El contraste entre una industria que no logra recuperarse y una construcción que, aunque con matices, se mantiene en terreno positivo, será uno de los ejes a seguir en los próximos meses para evaluar la consistencia de la recuperación económica y el impacto del actual modelo sobre el empleo y la inversión productiva.

