En el Congreso, el presidente Javier Milei habló del “fetiche industrialista”. Las entidades sectoriales reaccionaron. El nicoleño Juan Carlos Uboldi, dirigente de cuatro federaciones industriales, enfatizó que “es el Gobierno quien tiene la mayor responsabilidad y el deber de promover el diálogo y el reconocimiento del rol estratégico que cumplen las empresas”.

De la redacción de EL NORTE
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No sólo contra su oposición. El encendido y destemplado mensaje que el domingo pronunció el presidente Javier Milei durante la ceremonia de apertura del periodo de sesiones ordinarias en el Congreso, también apuntó en duros términos contra empresarios puntuales. Y contra la industria en general, con definiciones tajantes que pronto dispararon las reacciones de las federaciones, asociaciones y cámaras del sector. En contacto con EL NORTE, el nicoleño Juan Carlos Uboldi, representante de un total de cuatro entidades industriales y empresariales, sumó su voz al rechazo. Sugirió al Gobierno que deje de lado la “descalificación” y convoque a un “diálogo” encuadrado en el “respeto”.
El domingo por la noche, en medio de fuertes cruces con los sectores de oposición y tras cuestionamientos puntuales contra dirigentes industriales como Paolo Rocca, de Techint, y contra Javier Madanes Quintanilla, de Fate, Milei se había despachado genéricamente contra la industria.
“Desde hace casi un siglo, la Argentina está atrapada en la trampa del fetiche industrialista. Nos dijeron que la única forma de generar empleo era sostener un esquema industrial fuertemente subsidiado”, lanzaba el Presidente de la Nación, quien ponderaba el rol del agro y la necesidad de abrir las fronteras a productos industriales fabricados en otros países. Las primeras entidades en reaccionar fuertemente contra el mensaje fueron nada menos que la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Y de ahí para abajo.
Rechazo nicoleño
En ese contexto, EL NORTE mantuvo un contacto con el dirigente industrial Juan Carlos Uboldi. Representatividad no le falta: el nicoleño es director del Sector Industrial de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME); vicepresidente primero de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA); vicepresidente de la Asociación de Industriales de la provincia de Buenos Aires (Adiba); y vicepresidente segundo de la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás.

“El sector industrial atraviesa una crisis signada por la caída de la actividad, las dificultades de financiamiento frente a las altas tasas de crédito y la presión de los costos, entre los que se destaca sobre todo el costo impositivo, tanto nacional como provincial y municipal. Frente a ese panorama, creemos que la descalificación no es el camino: por el contrario, el respeto es la base del desarrollo productivo”, evaluó Uboldi.
Para el nicoleño, “un proyecto de desarrollo serio y sostenible exige considerar especialmente a quienes invierten y producen en Argentina”. Y subrayó que “en ese camino es el Gobierno quien tiene la mayor responsabilidad y el deber de promover el diálogo y el reconocimiento del rol estratégico que cumplen las empresas”.
PyMEs estratégicas
Frente al ataque presidencial, Uboldi reivindicó el rol estratégico de la industria y las PyMEs del sector como “sinónimo de inversión productiva, generación de empleo y arraigo territorial”.
“Atrás de cada pequeña y mediana empresa industrial hay personas que deciden aportar por el país, asumir riesgos, invertir capital y contribuir al crecimiento de su comunidad. Las PyMEs industriales debemos adaptarnos a las decisiones macro de cada gobierno y operar según las reglas que cada gobierno impone”, indicó.
Y amplió: “En ese contexto, adherimos a la preocupación de la Unión Industrial Argentina respecto a la difícil situación que atraviesan diversos sectores industriales. En Argentina, durante la actual gestión han cerrado 29.000 empresas y se perdieron 245.000 empleos privados; es decir, un promedio de 35 cierres por día”.
Por último, el referente de CAME, FEBA, Adiba y la Federación de Comercio e Industria local, aseveró que “no hay crecimiento, inclusión social ni movilidad social ascendente sin un entramado productivo fuerte y dinámico”. Y concluyó: “Confiamos en que el Gobierno comprenda la situación, convoque al diálogo y entienda la necesidad de atender a la industria nacional porque, sin duda, sin industria no hay Nación”.

