La venta de insumos de la construcción volvió a caer en febrero

NewsITe
La actividad de la construcción atraviesa un inicio de año complejo. De acuerdo con el Índice Construya (IC), las ventas de materiales volvieron a retroceder en febrero y marcaron una baja interanual del 2,7%, lo que confirma que la recuperación del sector aún no logra consolidarse.
Con este resultado, el primer bimestre del año cerró con una contracción del 1,9% frente al mismo período de 2025, reflejando un mercado todavía frío para proyectos tanto nuevos como de refacción. El dato preocupa a empresas y comercios vinculados a la construcción privada, uno de los motores históricos del empleo y la inversión en la Argentina.
No obstante, en la comparación contra enero, el índice mostró un repunte mensual desestacionalizado del 15,91%. Esta suba permitió recuperar parte del terreno perdido tras el freno de la actividad registrado a comienzos de año, aunque los niveles actuales siguen por debajo de los observados un año atrás.
Estancamiento sectorial y efectos de la economía real
Desde el Grupo Construya —la entidad que elabora el indicador y nuclea a empresas líderes del rubro— señalaron a la Agencia Noticias Argentinas que “en el arranque de 2026 se mantuvo el escenario de estancamiento sectorial que se inició un año atrás”. Es decir, la construcción continúa condicionada por la debilidad del poder adquisitivo, la cautela inversora y la incertidumbre macroeconómica.
El reporte técnico detalla que la mejora de febrero respondió, en buena medida, a la normalización de los despachos destinados a obras residenciales. Estos habían sufrido un impasse en enero, un mes que tradicionalmente se ve afectado por paradas técnicas en las plantas productivas y por el período de vacaciones del personal, lo que reduce la operatoria habitual.
Qué mide el Índice Construya y por qué es clave
El Índice Construya es uno de los termómetros privados más seguidos para evaluar el pulso de la construcción privada en el país. Releva la evolución de las ventas de insumos básicos que se utilizan en la mayoría de las obras, desde ampliaciones familiares hasta desarrollos inmobiliarios de mayor escala.
- Ladrillos cerámicos y cemento portland
- Cal y aceros largos para estructuras
- Carpintería de aluminio y sistemas de calefacción
- Adhesivos, pinturas, sanitarios y griferías
La demanda de estos materiales suele anticipar movimientos en el nivel de actividad: cuando las ventas caen de forma sostenida, suele esperarse menor volumen de obras en marcha; cuando se recuperan, marcan el inicio de un ciclo más dinámico para el sector.
La entidad proyecta que el proceso de normalización de la economía “podrá tener un impacto positivo en la demanda de materiales en los próximos meses”.
En ese sentido, Construya mantiene una expectativa cautelosamente optimista para el resto del año. Si se afianza la estabilidad macroeconómica, baja la inflación y mejoran el crédito y el poder de compra de los hogares, podría reactivarse la demanda de insumos y, con ella, el empleo en la construcción privada.
Por ahora, el saldo de 2026 muestra un sector que todavía no arranca, pero que encuentra en el rebote mensual de febrero una primera señal de alivio tras varios meses de estancamiento.

