Más controles y fuertes sanciones por alcohol al volante en el verano

NewsITe
Durante la temporada de verano, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) intensificó los operativos de control en rutas, autopistas y accesos a los principales destinos turísticos del país. Como resultado de estos procedimientos, 3.672 conductores fueron sancionados por circular con alcohol en sangre por encima de los valores permitidos.
De acuerdo con el informe oficial al que accedió Noticias Argentinas, los agentes de tránsito fiscalizaron un total de 1.013.198 vehículos en distintos puntos estratégicos. En ese marco, se labraron 23.572 actas de infracción, lo que refleja el alcance de los controles y, al mismo tiempo, la persistencia de conductas de riesgo al volante.
La alcoholemia positiva fue la falta más frecuente detectada en los operativos. Los registros más altos se observaron en la provincia de Corrientes, con un caso que alcanzó 3,05 gramos por litro (g/l) de alcohol en sangre. Le siguieron Salta, con 3,03 g/l, Entre Ríos, con valores de 2,84 y 2,56 g/l, y Misiones, con 2,71 g/l. Estos niveles superan ampliamente los límites legales y evidencian situaciones de extremo peligro tanto para los propios conductores como para terceros.
Otras infracciones detectadas en los controles
Si bien el consumo de alcohol al volante fue la infracción más numerosa, los controles de la ANSV también revelaron un conjunto de irregularidades vinculadas al estado de los vehículos y al cumplimiento de la documentación obligatoria. En total, se detectaron miles de casos que exponen fallas en el respeto a las normas de tránsito básicas.
- 4.879 faltas por no contar con la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) vigente.
- 2.662 infracciones por ausencia o falta de documentación requerida.
- 1.034 vehículos circulando sin seguro obligatorio.
- 1.075 patentes ausentes, ilegibles o adulteradas.
- 2.668 personas que viajaban sin utilizar el cinturón de seguridad.
Alcohol cero y cultura vial: el desafío pendiente
Desde la ANSV remarcan que los operativos de alcoholemia y la fiscalización permanente forman parte de una política sostenida para reducir la siniestralidad vial, una de las principales causas de muerte evitable en la Argentina. En los últimos años, varias provincias y municipios avanzaron con normativas de alcohol cero al volante, una medida que busca desalentar cualquier consumo previo a conducir.
Especialistas en seguridad vial coinciden en que la combinación de controles frecuentes, sanciones efectivas y campañas de concientización es clave para modificar hábitos arraigados. Conducir bajo los efectos del alcohol aumenta considerablemente el riesgo de provocar choques frontales, salidas de la calzada y atropellos, especialmente en rutas y accesos a centros turísticos donde se registran altos volúmenes de tránsito.
“La presencia de alcohol en la conducción multiplica las posibilidades de un siniestro grave. Los operativos no solo buscan sancionar, sino también generar un cambio cultural”, señalan desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Con la temporada de verano finalizada, el organismo nacional anticipó que los controles continuarán durante todo el año, con foco en los fines de semana largos, los corredores turísticos y los principales accesos a las grandes ciudades, con el objetivo de consolidar una mayor responsabilidad al volante y reducir el número de víctimas en las rutas argentinas.

