Washington anticipa control total del espacio aéreo de Irán

NewsITe
Estados Unidos aseguró que en las próximas horas alcanzará un dominio prácticamente absoluto del espacio aéreo de Irán, en el marco de la denominada “Operación Furia Épica”, la ofensiva conjunta que lleva adelante junto a Israel y que ya cumple cinco días de intensos ataques.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó en una conferencia de prensa en Washington que el objetivo inmediato es consolidar la superioridad aérea para permitir que las fuerzas desplegadas operen sin las restricciones que hasta ahora imponían las defensas antiaéreas iraníes.
Leavitt señaló que el control del cielo iraní es un “punto de inflexión” dentro de la estrategia militar, ya que facilitará la neutralización de infraestructuras clave, centros de mando y capacidades de lanzamiento de misiles de largo alcance de Teherán. La ofensiva combina el uso de bombarderos estratégicos, cazas de última generación y sistemas de guerra electrónica destinados a cegar radares y sistemas de defensa.
Balance militar y caída en la capacidad de fuego iraní
El jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, general Dan Caine, presentó un balance preliminar de la operación y sostuvo que los lanzamientos de misiles balísticos iraníes se redujeron un 86% desde el inicio de las hostilidades, el último sábado.
Según el alto mando, solo en la última jornada la capacidad de respuesta de misiles de largo alcance de Irán descendió otro 23%, producto de ataques selectivos sobre arsenales, baterías de lanzamiento y centros logísticos. No obstante, Caine advirtió que la campaña “apenas comienza” y anticipó el arribo de más bombarderos y cazas a la región para reforzar el dispositivo.
Analistas militares consultados por medios internacionales señalan que el objetivo político de Washington es consolidar una posición de fuerza que limite la capacidad de Irán de proyectar poder sobre países vecinos y grupos aliados en la región.
Escalada regional, víctimas y respuesta de Irán
El anuncio de la Casa Blanca ocurre en paralelo a los intentos de Irán por sostener ataques de represalia contra bases estadounidenses y objetivos en países de la zona. Fuentes de seguridad regionales reportaron impactos en localidades israelíes, entre ellas la ciudad de Beit Shemesh, así como múltiples drones interceptados en Estados del Golfo.
En territorio iraní, autoridades locales y servicios de emergencia estiman que las bajas, entre civiles y militares, ya superan el millar de personas desde el comienzo de la ofensiva. Hospitales y centros de salud operan al límite de su capacidad en varias provincias, mientras se registran daños significativos en infraestructura básica.
Del lado estadounidense, el Pentágono confirmó la muerte de al menos seis militares en distintos incidentes vinculados a la escalada. Voceros castrenses remarcaron que las fuerzas terrestres y navales, incluidos los grupos de ataque de los portaaviones Gerald R. Ford y Abraham Lincoln, permanecen en alerta máxima y continúan ajustando sus posiciones.
Futuro de la operación y preocupación internacional
- Continúa el despliegue de bombarderos y cazas estadounidenses en la región.
- Organismos internacionales expresan preocupación por el aumento de víctimas civiles.
- Gobiernos europeos y asiáticos piden contención y vías diplomáticas de salida.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, definió la nueva fase del operativo como una etapa de “dominio absoluto e inteligente”, apuntada a neutralizar capacidades militares sin desencadenar una guerra abierta de largo plazo.
Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU analiza nuevos pronunciamientos y llamados al cese de hostilidades. En las próximas horas, la atención internacional estará centrada en determinar si el anunciado dominio total del espacio aéreo iraní abre la puerta a una intensificación de los ataques o si se convierte en una herramienta de presión para reencauzar la crisis por la vía diplomática.

