Reconfiguración en el área judicial profundiza la interna libertaria

NewsITe
Fortalecida tras el contundente triunfo de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones de octubre, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, aceleró los movimientos en el corazón del Poder Ejecutivo y avanzó sobre el área de Justicia, uno de los tableros más sensibles del Gabinete nacional.
En las últimas horas quedó confirmado el reemplazo del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y la consolidación de un nuevo tándem judicial encabezado por Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola, figuras claves para el esquema político-jurídico del oficialismo libertario. La decisión se inscribe en una estrategia más amplia de la funcionaria para ordenar la interna y concentrar resortes de poder en su órbita.
El movimiento más llamativo, sin embargo, se dio con la salida de Sebastián Amerio de la Secretaría de Justicia. Considerado hasta ahora la “espada” judicial del asesor presidencial Santiago Caputo, Amerio fue reemplazado por Santiago Viola, quien se desempeñaba como apoderado legal de La Libertad Avanza y mantiene una relación de confianza directa con Martín y Eduardo “Lule” Menem. Ambos, junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, integran el núcleo político más cercano a la hermana del Presidente.
En la Casa Rosada interpretan que el desembarco de Viola no es un simple enroque técnico, sino la traducción institucional de la ampliación de influencia de Karina Milei dentro del Gobierno. Su presencia, ya visible en los palcos del Congreso durante la Apertura de Sesiones Ordinarias, confirma que el armado judicial del oficialismo se alinea cada vez más con el círculo violeta que responde a la secretaria general de la Presidencia.
Interna con Caputo y el reordenamiento del Gabinete
El avance sobre Justicia también impacta en la puja silenciosa con Santiago Caputo, uno de los cerebros de la campaña presidencial y hombre fuerte del Gobierno en áreas de inteligencia y diseño político. Según fuentes oficiales, Karina Milei busca limitar el margen de maniobra del asesor sin prescindir por completo de su rol, al que aún considera clave para la continuidad del proyecto libertario.
La discusión por los espacios de poder se remonta a la gestión de Nicolás Posse al frente de la Jefatura de Gabinete. Tras su salida en medio de acusaciones cruzadas y cuestionamientos internos, varios de los casilleros que quedaron vacantes —incluida la conducción de la actual SIDE— fueron ocupados por dirigentes cercanos a Caputo. El resultado fue un tablero de poder dividido que, con los últimos resultados electorales, Karina Milei empezó a reconfigurar a su favor.
Un esquema político que se redefine tras las elecciones
- Consolidación de Karina Milei como articuladora central del Gabinete.
- Desplazamiento de referentes vinculados a Caputo en áreas estratégicas.
- Mayor protagonismo de los primos Menem y de Manuel Adorni en la toma de decisiones.
- Apertura de espacios a dirigentes aliados, como el ex PRO Diego Santilli.
En este contexto, la llegada de Diego Santilli al Ministerio del Interior, con el aval directo de Karina Milei, es leída como otro paso en la misma dirección: ampliar la base política del Gobierno y, al mismo tiempo, consolidar un esquema de alianzas bajo supervisión de la secretaria general. Adorni, por su parte, se afianza como ministro coordinador desde noviembre de 2025 y actúa como puente entre la jefatura política de Karina y la gestión cotidiana.
“Post octubre se ordena. Hay que esperar”, repetían en los pasillos de Balcarce 50, anticipando un reacomodamiento que ahora empieza a tomar forma concreta en el organigrama oficial.
Mientras se definen los próximos pasos de Amerio, a quien en la Rosada le auguran un eventual “salto a un mejor cargo”, la tendencia es clara: con bajo perfil público pero con fuerte incidencia interna, Karina Milei avanza en su objetivo de disciplinar la estructura del Gobierno y asegurar que las áreas clave, como Justicia, queden bajo su control político directo.

