Cierre del frigorífico San Roque en Morón y fuerte impacto laboral

NewsITe
El frigorífico San Roque, una planta de faena y procesamiento de carne ubicada en el partido bonaerense de Morón, dejó de operar de manera definitiva, lo que derivó en el despido de 140 trabajadores. La decisión se concretó el viernes 27 de febrero y generó preocupación en el sector, así como incertidumbre entre las familias que dependían de esta fuente de empleo.
De acuerdo con la comunicación formal enviada a los empleados, la empresa atribuyó el cierre a los cambios drásticos en las condiciones económicas del país, a la caída del consumo interno de carne y a la apertura de las importaciones. En la carta, la firma remarcó que la “indiscriminada apertura comercial” y el ingreso de carne importada “sin ningún tipo de control” habrían modificado de manera sustancial las reglas de juego del mercado.
Según el texto de la notificación, estas circunstancias “han provocado la drástica baja del consumo por factores socioeconómicos ajenos a esta empresa”, lo que habría tornado “inviable la continuidad de la producción”. De este modo, San Roque decidió paralizar por completo la actividad de su planta y avanzar con la desvinculación del personal, que ahora enfrenta un escenario complejo para reinsertarse laboralmente.
Audiencia en Trabajo y preocupación por el impacto social
Tras conocerse el cierre, el lunes se llevó adelante una audiencia en el Ministerio de Trabajo con la participación de representantes de la empresa y de los trabajadores. El objetivo central del encuentro fue abordar los términos de la liquidación final, garantizar el cumplimiento de las indemnizaciones correspondientes y analizar posibles alternativas para amortiguar el impacto social en la zona oeste del conurbano bonaerense.
En paralelo, gremios del sector frigorífico y autoridades locales manifestaron inquietud por la pérdida de puestos de trabajo en un contexto de retracción del consumo y de dificultades para la industria cárnica. La caída del poder adquisitivo, el aumento de costos y la competencia de productos importados son algunos de los factores que, según empresarios y especialistas, vienen presionando sobre la rentabilidad de las plantas nacionales.
- 140 trabajadores quedaron desempleados tras el cierre definitivo de la planta.
- La empresa atribuye la medida a la baja del consumo interno y a la apertura de importaciones.
- Se abrió una instancia en el Ministerio de Trabajo para definir liquidaciones e intentar contener el impacto social.
“Las condiciones económicas y la apertura indiscriminada de importaciones han tornado inviable la continuidad de la producción”, señaló la empresa en la carta enviada a su personal.
Mientras se suceden las gestiones oficiales y gremiales, los empleados despedidos reclaman respuestas y soluciones que les permitan atravesar esta etapa crítica. El caso del frigorífico San Roque se suma a otras situaciones de tensión en la industria de la carne y reaviva el debate sobre las políticas necesarias para sostener el empleo y la actividad productiva en el sector.

