Fuerte castigo a activos argentinos en Nueva York

NewsITe
Los activos financieros argentinos vuelven a atravesar una jornada marcada por la volatilidad internacional y la desconfianza de los inversores. Este martes, los ADRs de empresas nacionales que cotizan en Wall Street registran fuertes caídas, en un contexto de tensión geopolítica y renovadas dudas sobre los mercados emergentes.
En el segmento de acciones argentinas listadas en Nueva York se destacan desplomes de dos dígitos. Entre los papeles más golpeados aparecen los de Superville, que retroceden alrededor de 14%, y los de Telecom, con bajas cercanas al 10%, reflejando la aversión al riesgo y la salida de fondos de posiciones vinculadas al país.
En la Bolsa porteña, el panel líder S&P Merval también se tiñe de rojo, con un retroceso en torno al 2,2%. Las bajas alcanzan tanto a bancos como a compañías energéticas, un sector que venía mostrando relativa resiliencia en ruedas anteriores pero que ahora no escapa a la corrección generalizada.
Bonos en caída y Riesgo País en alza
La presión vendedora se traslada igualmente al mercado de deuda. Los bonos soberanos argentinos, en sus distintas leyes y plazos, operan en baja a lo largo de toda la curva. Como consecuencia, el Riesgo País trepa hasta la zona de los 588 puntos básicos, de acuerdo con mediciones privadas, lo que encarece aún más el financiamiento para el Estado y las empresas.
Analistas consultados señalan que el deterioro de los precios de los títulos argentinos responde a un doble frente: por un lado, la mayor aversión global al riesgo y, por otro, las dudas persistentes sobre la capacidad del país para consolidar un sendero fiscal y financiero sostenible. Este cóctel se traduce en un castigo adicional a los activos locales frente a otros emergentes.
Tensión en Medio Oriente y presión sobre el petróleo
El contexto internacional agrega un condimento extra de incertidumbre. La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsó una fuerte suba del precio del petróleo Brent, que avanza alrededor de 8% y se aproxima a la zona de los US$85 por barril. Se estima que unos 15 millones de barriles se encuentran trabados en el estratégico estrecho de Ormuz, lo que alimenta temores de desabastecimiento y nuevos incrementos.
En el plano local, esta dinámica internacional abre un interrogante sobre el precio de los combustibles. El propio CEO de YPF dejó abierta la posibilidad de nuevos aumentos en los surtidores si el barril se mantiene en niveles elevados o, como prevén algunos reportes de bancos y consultoras, se encamina hacia los US$100. Un escenario de este tipo podría sumar presión inflacionaria y complicar aún más el bolsillo de los consumidores.
Metales y bolsas de EE.UU. también en retroceso
La volatilidad no se limita a la energía. En el mercado de metales preciosos, el oro ajusta a la baja alrededor de 4%, ubicándose en torno de los US$5.079 la onza, mientras que la plata profundiza la corrección con un retroceso cercano al 10%, hasta la zona de los US$80. Estos movimientos reflejan tomas de ganancias tras recientes máximos y una búsqueda más selectiva de refugios por parte de los inversores.
- El índice S&P 500 de Wall Street cae alrededor de 2%.
- El promedio industrial Dow Jones retrocede aproximadamente 2,2%.
- Los activos argentinos muestran caídas más pronunciadas que el promedio del mercado.
La combinación de tensiones geopolíticas, suba del petróleo y fragilidades domésticas vuelve a colocar a los activos argentinos entre los más castigados de la región.
Con este telón de fondo, operadores y analistas advierten que la evolución del conflicto en Medio Oriente y las próximas señales de política económica local serán determinantes para definir si la corrección actual se profundiza o si los precios encuentran un piso en las próximas ruedas.

