Di Stefano proyecta dólar calmo y rebote económico desde junio

El gurú cercano a Milei anticipa meses claves para la economía

El economista Salvador Di Stefano analiza dólar, inflación y actividad económica en Argentina

NewsITe

El economista Salvador Di Stefano, reconocido asesor de empresas y analista cercano al oficialismo, trazó un escenario de corto y mediano plazo para la economía argentina en el que anticipa un dólar con tendencia bajista, un bimestre complejo para la actividad y un posible repunte a partir de mayo o junio, si se consolidan las condiciones actuales.

En declaraciones radiales, el especialista sostuvo que en las próximas semanas el tipo de cambio seguirá mostrando una fuerte oferta en el mercado local. Según explicó, la combinación de mayores ingresos de divisas por el complejo agroexportador, el avance del sector energético y las colocaciones financieras de empresas privadas conforman un colchón que mantendría a raya las presiones alcistas sobre el dólar.

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Di Stefano recordó que el mercado aún arrastra las secuelas del fuerte movimiento especulativo previo a las últimas elecciones nacionales. Entre agosto y septiembre, estimó, los argentinos llegaron a dolarizar alrededor de US$ 15.000 millones. Ese episodio, afirmó, no se revierte de un día para el otro y demandará varios meses hasta que la economía comience a normalizarse y se recompongan los niveles de actividad.

Actividad económica: 45 días complicados y rebote hacia mitad de año

Al referirse al nivel de actividad, el economista advirtió que las próximas semanas serán particularmente difíciles para el comercio y la industria por la cantidad de feriados concentrados entre principios de marzo y comienzos de abril. En ese lapso, calculó, habrá apenas 21 días hábiles efectivos, lo que limita las posibilidades de facturación mientras los costos operativos se mantienen constantes.

En ese marco, proyectó un marzo desafiante para muchos rubros, con menor circulación de consumidores y una demanda todavía golpeada por la pérdida de poder adquisitivo. Sin embargo, planteó que, superado este período, la economía podría comenzar a mostrar signos de recuperación hacia mayo o junio, siempre que se mantenga la estabilidad cambiaria y continúe el ajuste sobre las cuentas públicas.

Recaudación, inflación y el rol del ajuste fiscal

Di Stefano reconoció que la recaudación impositiva viene mostrando señales de enfriamiento, en línea con la caída del consumo. Mencionó específicamente una merma real de alrededor de tres puntos en el IVA, así como descensos en el impuesto al cheque y en los aportes a la seguridad social. De todos modos, evaluó que esa baja de ingresos no pondría en peligro, por ahora, el objetivo oficial de lograr equilibrio fiscal.

Según su lectura, frente a menores recursos tributarios, el Gobierno profundizaría la reducción del gasto público para sostener el superávit. Este sesgo de política fiscal contractiva, combinado con un tipo de cambio calmo, podría colaborar en una desaceleración gradual de la inflación, aunque el economista advirtió que todavía se observan precios elevados en varios rubros sensibles.

En particular, destacó que comienzan a aparecer señales de corrección en alimentos básicos, mencionando el retroceso reciente en el precio de la carne en el mercado de Cañuelas. De consolidarse esta tendencia, podría aliviarse parcialmente la presión sobre el índice de precios al consumidor en los próximos meses.

Vaca Muerta, bonos y la apuesta al mediano plazo

Mirando más allá del corto plazo, Di Stefano se mostró optimista respecto del desempeño del sector energético y de los activos financieros argentinos. Subrayó que los bonos soberanos en dólares están ofreciendo rendimientos que vuelven a captar el interés de los inversores, en un contexto de expectativas de mayor disciplina fiscal.

  • Mayor flujo de divisas por agro y energía mantendría calmo al dólar.
  • Las cuentas públicas apuntan a sostener el superávit mediante ajuste del gasto.
  • La recaudación muestra caídas reales, en línea con el enfriamiento de la actividad.
  • Empresas de Vaca Muerta podrían liderar la expansión desde 2026.

En cuanto al sector real, el analista proyectó un crecimiento exponencial para las compañías vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta a partir de 2026, 2027 y 2028, una vez concluidas las obras claves de transporte e infraestructura. Allí mencionó a YPF, Vista y Pampa Energía como potenciales protagonistas de una nueva etapa de expansión energética, con impacto en exportaciones, empleo y generación de divisas.

“YPF, Vista y Pampa van a volar”, pronosticó Di Stefano, al proyectar un salto en la producción hidrocarburífera y en el valor de las empresas ligadas a Vaca Muerta.

Con un dólar más estable, un ajuste fiscal firme y la expectativa de un rebote de la actividad hacia mitad de año, el economista considera que la economía argentina transita una fase de transición compleja, pero con oportunidades para quienes logren sortear los próximos meses de menor dinamismo.

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