Caen las bolsas globales y se disparan petróleo y gas

Fuerte castigo a los mercados por la tensión en Medio Oriente

Tablero de cotizaciones en una bolsa internacional en baja

NewsITe

Los mercados financieros internacionales atraviesan una jornada de fuerte tensión, con caídas generalizadas en las principales bolsas de Europa y Asia, mientras los precios del petróleo y del gas vuelven a dispararse ante la escalada del conflicto en Medio Oriente.

El ataque de Estados Unidos e Israel a objetivos en Irán y las crecientes tensiones en la región encendieron las alarmas entre los inversores, que se refugian en activos considerados más seguros y se desprenden de acciones. Este movimiento se refleja en números rojos profundos en los principales índices bursátiles, al tiempo que los mercados de energía reaccionan con fuertes subas por el temor a problemas de suministro.

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En Europa, las plazas financieras abrieron con pérdidas significativas: París retrocede alrededor de 2,15%, Fráncfort cae cerca de 2,78%, Milán se hunde en torno al 3,21%, Londres pierde aproximadamente 2,02% y Madrid se desploma 3,56%. En ese marco, el índice Euro Stoxx 50, que agrupa a las grandes empresas de la zona euro, llega a ceder cerca del 4%.

El impacto es especialmente fuerte en España, donde el Ibex 35 registra su mayor baja en casi un año. El selectivo español acumula una caída cercana al 5% en apenas dos ruedas, lo que equivale a más de 1.000 puntos desde el inicio de la escalada bélica, reflejando el nerviosismo de los operadores frente a un escenario internacional altamente volátil.

Asia también sufre: aversión global al riesgo

El pesimismo no se limita al Viejo Continente. En los mercados asiáticos también se impone el tono bajista, con retrocesos contundentes en los principales índices. Tokio concluye la rueda con una merma superior al 3%, mientras que Hong Kong pierde alrededor de 1,23%.

El golpe más fuerte se observa en la Bolsa de Seúl, donde el índice de referencia se derrumba más de 7% tras reanudar la operatoria luego de un feriado. La magnitud de la caída refleja el fuerte ajuste de precios que realizan los inversores al incorporar el nuevo escenario geopolítico y el riesgo de que el conflicto en Medio Oriente se prolongue o se extienda.

Escalada del petróleo por el estrecho de Ormuz

En paralelo al derrumbe bursátil, el mercado energético vive una corrida alcista. El petróleo vuelve a protagonizar una fuerte suba luego de que Irán confirmara restricciones a la navegación en el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico del comercio mundial por donde transita aproximadamente el 20% del suministro global de crudo.

En este contexto, el barril de Brent, referencia para Europa, trepa en torno al 6% y se ubica en la zona de los US$ 82. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), marcador clave para Estados Unidos, avanza alrededor de 5,3% y se sitúa cerca de los US$ 75 por barril. Los analistas advierten que cualquier interrupción prolongada en Ormuz podría derivar en un nuevo ciclo de encarecimiento de la energía a nivel global.

El gas europeo duplica su valor en un mes

La tensión también se refleja con fuerza en el mercado del gas natural, particularmente en Europa, donde los precios encadenan dos jornadas de alzas muy pronunciadas. Solo este martes, las cotizaciones suben cerca de 30%, luego del salto del 40% registrado el lunes, en medio de crecientes dudas sobre el abastecimiento.

Uno de los factores clave es la decisión de Qatar de mantener cerrada una planta de gas natural licuado (GNL) que concentra alrededor del 20% de la oferta global transportada por vía marítima. Esta menor disponibilidad de gas en el mercado internacional empuja los precios al alza y reaviva temores sobre el costo de la energía para hogares e industrias europeas.

  • Los contratos TTF en Países Bajos, referencia para el gas en Europa, superan los 57 euros por MWh.
  • El nivel actual implica casi duplicar el valor que registraban hace apenas un mes.
  • La suba encarece los costos de producción y presiona sobre la inflación en la eurozona.

La combinación de conflicto geopolítico, riesgo de desabastecimiento energético y volatilidad financiera instala un escenario de alta incertidumbre para las economías globales en el inicio del tercer mes del año.

Con este telón de fondo, los inversores seguirán de cerca no solo la evolución del conflicto en Medio Oriente, sino también la respuesta de los bancos centrales y de los gobiernos ante un eventual repunte inflacionario impulsado por la energía. La reacción de los mercados en los próximos días será clave para medir el alcance real de esta nueva ola de tensión geopolítica sobre la economía mundial.

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