Las Pymes responden al discurso presidencial y defienden su rol

NewsITe
Las Industriales Pymes Argentinos (IPA) salieron a contestar con dureza al presidente Javier Milei luego de su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso. A través de un comunicado, la entidad que nuclea a industriales de todo el país defendió el rol de las pequeñas y medianas empresas y rechazó que se las equipare con sectores privilegiados o vinculados a la corrupción.
“No somos privilegiados ni prebendarios. Somos quienes invertimos, producimos y generamos empleo todos los días en un país que históricamente fue inestable”, remarcaron desde IPA, al tiempo que recordaron que las Pymes representan el 70% del empleo privado formal de la Argentina y sostienen miles de comunidades en todo el territorio nacional.
En el texto, IPA expresó “en representación del entramado productivo PyME del país” su preocupación por lo que consideran una estigmatización de la industria nacional. Señalaron que muchas firmas no viven de subsidios sino que sobreviven con “trabajo, crédito caro y una presión impositiva de las más altas de la región”, a lo que se suma el costo energético y las dificultades para acceder al financiamiento.
Críticas al enfoque de apertura comercial
El documento cuestiona también la idea de una apertura comercial de shock. Para los industriales Pymes, abrir de manera abrupta la economía sin corregir las asimetrías fiscales, laborales y financieras que tiene la Argentina frente a otros países puede terminar en “desplazamiento productivo” antes que en competencia genuina.
“La industria PyME no le teme a competir. Le teme a competir en desigualdad”, advirtieron. En esa línea, alertaron que si se bajan aranceles pero se mantienen una elevada carga impositiva estructural, altos costos logísticos, infraestructura deficiente y crédito inaccesible, el resultado probable será el cierre de fábricas y la pérdida de puestos de trabajo formales.
Reclamo por previsibilidad y políticas de transición
IPA cuestionó también la señal institucional que implica “señalar públicamente a sectores industriales como responsables morales del atraso”. Para los empresarios, la inversión productiva requiere previsibilidad, reglas claras y un marco que no demonice al sector industrial, al que consideran indispensable para cualquier estrategia de desarrollo.
En ese sentido, remarcaron que la Argentina necesita exportar más, pero recordaron que ningún país desarrollado construyó su potencia industrial eliminando de un día para otro los mecanismos de transición productiva. “Lo que pedimos no es protección eterna. Pedimos reducción real de impuestos, crédito productivo, infraestructura y una transición ordenada”, plantearon.
- Reducción gradual y sostenida de la presión impositiva.
- Crédito accesible para inversión y capital de trabajo.
- Mejoras en infraestructura y logística para bajar costos.
- Reglas de juego estables que fomenten la inversión.
“Cuando una PyME cierra, no se pierde solo una empresa: se pierde comunidad, proveedores, empleo y arraigo local”, advirtieron desde IPA, al pedir ser parte “del futuro productivo” sin ser señaladas como enemigas del progreso.
El comunicado concluye con un mensaje político y económico: la discusión no es “industria sí o industria no”, sino cómo modernizar la economía cuidando el empleo argentino. En un contexto de recesión y ajuste, las Pymes buscan posicionarse en el centro del debate sobre el modelo productivo y reclaman un lugar en la agenda oficial del Gobierno nacional.

