Federico Lorenz presenta “El árbol del Coyote” en la ex ESMA

Memoria, dictadura y la intimidad de un padre obrero

Presentación de la novela El árbol del Coyote de Federico Lorenz en la ex ESMA

NewsITe

A 50 años del golpe de Estado de 1976, el historiador y escritor Federico Lorenz vuelve a interpelar la memoria argentina con El árbol del Coyote, su nueva novela publicada por la editorial La Flor Azul. La obra se sumerge en las marcas que la última dictadura militar dejó en una familia atravesada por la militancia obrera, el miedo y la violencia estatal.

El libro sigue la voz de un narrador que, tras la muerte de su padre, intenta recomponer quién fue ese hombre: un obrero naval apodado “el Coyote”, trabajador del astillero Astarsa de Tigre, protagonista anónimo de un tiempo signado por la lucha sindical, la represión y el terrorismo de Estado. Entre recuerdos propios y testimonios de quienes lo conocieron, se construye un relato que combina memoria íntima y memoria colectiva.

– Publicidad –

Lorenz pone el foco en la vida cotidiana de los trabajadores y sus familias durante los años previos y posteriores al golpe de 1976. La novela explora cómo el miedo, la persecución y la violencia política se infiltraron en los hogares, pero también rescata los gestos de solidaridad, compañerismo y humanidad que funcionaron como formas concretas de resistencia frente al autoritarismo.

Un padre, un hijo y las huellas de la violencia política

En El árbol del Coyote, la relación entre padre e hijo se vuelve el eje desde el cual se articulan temas como la identidad, la transmisión generacional y el peso de los silencios. La figura del padre, un oficial calderero que construía barcos para transportar cereales y petróleo, aparece rodeada por el ambiente rudo de los astilleros, atravesado por la cultura machista y las bromas agresivas de sus compañeros.

Los fragmentos difundidos de la novela muestran a un niño que visita el inmenso astillero, fascinado por las máquinas y los barcos, pero incómodo entre los obreros que lo hostigan con chistes homofóbicos. El apodo del padre, “Coyote”, nace de un episodio casi humorístico –un asado mal encendido que termina en llamarada–, pero la historia se despliega hacia zonas más oscuras: la represión, las listas negras, el disciplinamiento en los lugares de trabajo y el impacto sobre las subjetividades.

La novela se inscribe en una tradición de literatura argentina que revisita la dictadura y sus efectos, pero lo hace desde un registro que mezcla testimonio, ficción y reflexión histórica. Lorenz, especialista en memoria, sindicalismo y Malvinas, aporta su mirada de historiador para iluminar la experiencia de una clase trabajadora muchas veces relegada en los relatos sobre aquellos años.

Presentación en la Feria del Libro de Derechos Humanos

El árbol del Coyote será presentado el domingo 22 de marzo a las 16 en la segunda Feria del Libro de Derechos Humanos “Derechos en Letras”, que se realizará en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), en la Sala de Proyectos del edificio Cuatro Columnas. La actividad será con entrada libre y gratuita, en una fecha cargada de sentido para la memoria colectiva.

  • La presentación se enmarca en las actividades por los 50 años del golpe de Estado.
  • Habrá un intercambio con el autor sobre literatura, memoria y militancia obrera.
  • El evento forma parte de la programación cultural del Espacio Memoria.

“La experiencia de los trabajadores y sus familias ocupa un lugar central en la trama de la memoria sobre la dictadura, pero muchas veces no está en primer plano. Esta novela busca recuperar esas historias”, plantea el enfoque de la obra de Lorenz.

Nacido en Buenos Aires en 1970, Federico Lorenz es docente del Colegio Nacional de Buenos Aires e investigador independiente del CONICET. A lo largo de su trayectoria publicó ensayos clave como ¿De quién es el 24 de marzo? Historia, memoria y política y Malvinas. Historia, conflictos, perspectivas, además de novelas como Montoneros o la ballena blanca y Los muertos de nuestras guerras. Con El árbol del Coyote suma una nueva pieza a su obra dedicada a pensar cómo recordamos, qué transmitimos y qué heridas del pasado reciente siguen abiertas en la Argentina de hoy.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -